Marisa Collado, la gran dama del arte en Llíria

 

Marisa Collado, es una adelantada a su tiempo. Rezuma educación y modales exquisitos, poco comunes en una generación de mujeres donde la educación artística no estaba al alcance de cualquiera. Su padre, un abogado culto que marcó la vida política del municipio, le inculcó su afición por la belleza de los objetos. Sus «Socarrats» se han convertido en obras de arte que atesoran el legado de la tradición edetana.

 

Tal vez, por su posición social, o por su propia curiosidad personal, Marisa estuvo desde niña muy despierta a las enseñanzas artísticas que recibió primero en las monjas «allí nos enseñaban a bordar, a sus labores y todo lo que en aquella época se consideraba educación para las niñas» y luego en su propia casa.

 

Lo cierto es que Marisa aun guarda parte de aquellos trabajos, que las «hermanas profesoras» ya consideraban obras de arte.

Marisa, fue además una pionera en el comercio de Llíria, cuando abrió una tienda-taller mítica en los 80 «Artesanía Marisa», en la calle de la Unión, donde vendían regalos, artesanías que ella misma realizaba. También eran famosos los collares y bisutería que ella misma elaboraba con cuentas.

Luego vino, su paso por l’Escola d’Adults cuando estaba en «els alts del mercat». Allí aprendió a hacer «socarrats», siendo una de las mujeres de Llíria que más se ha especializado en estas obras de arte tan tradicionales de las zona valenciana. «Cuando un amiga me dijo vamos a l’Escola d’Adults para mi fue uno de los mejores regalos que me han hecho, poder expresar la creatividad. Aprender a hacer socarrats ha sido una de las grandes aficiones que aprendí. Mira estos» dice ilusionada con la curiosidad intacta de una niña mientras nos muestra en su casa la colección de Socarrats que ha elaborado.

Además es coleccionista de dedales, figuras en miniatura y objetos artísticos que guarda ordenadamente y que permiten ver su amor a los objetos bellos que le enseñó su padre. Unas colecciones y conocimientos que ha pasado a sus hijos, como el conocido chef de La Taula: Juan Gorrea, que ha aplicado estos conocimientos y afán por la conservación de las cosas tradicionales de Llíria a la gastronomía.

Este especial «8 dies, 8 dones» es un pequeño homenaje a esta Dama pionera y refinada, que  ha estado siempre relacionada con el arte, las tradiciones y la educación artística. Una coleccionista que ha conservado todos sus trabajos y socarrats en una casa que casi es un museo y que está contenta de mostrar con su sonrisa y amabilidad.

 

Redacció: Josema de Miguel

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