Manolo Vidagany: Els trompetes de Llíria

INSTRUMENTOS Y PERSONAS

LA TROMPETA

Al igual que todos los metales, la trompeta apareció y evolucionó desde los primeros tiempos, pero emparejada con tubos largos y más estrechos que la trompa, la cual venia  de cuerpos más anchos como las caracolas y cuernos de animales. Esta característica del tubo es la que, por el tiempo, da un sonido más brillante a la trompeta y más oscuro y velado a la trompa. Ya en la Biblia, se menciona que, el sonido de trompetas, tocadas por ángeles, derribó las murallas de la ciudad de Jericó, y distintos pasaje de ella, la mencionan como anunciadora de sucesos.

La historia nos dice que en la tumba de Tutankamón aparecieron dos trompetas. Tres o cuatro siglos antes de Cristo, los griegos celebraban una especie de certamen de trompeteros para anunciar los Juegos Olímpicos y, en el siglo I, a.C, los romanos llamaron “Tuba” (nada que ver con la tuba actual), a una especie de trompeta recta, de bronce, y “Lituus” a una curvada. También se llamó “Buccina” a un instrumento doblado que también se puede considerar como antecesor del trombón. 

Según países de procedencia, también se conocía como “Schofar” por los hebreos, un cuerno de forma más recta, el “Carnix” celta o un “Salpinx” griego, todos instrumentos con una característica parecida: un tubo fino y alargado con el ensanchamiento del pabellón muy acentuado.

En el siglo XI, comienzan a alargar y adelgazar uniformemente el tubo, y aquí en España, influidos por la cultura árabe, se le llamaba “Añafil”, a una trompeta recta. En la Edad Media, en Italia se construía de dos formas: “Trombeta”, que era corta y de madera, y otra de metal que conservaba el nombre de “Buccina”.

A través de los años, y guardando formas más o menos largas o estrechas, materiales como la madera forrada o el metal, es en el siglo XVI cuando adopta su forma “casi” actual. Claudio Monteverdi, en su ópera “Orfeo”, ya utilizó el instrumento, y Bach y Haendel ya la utilizaban de forma habitual en la orquesta. En esta época, y al igual que la trompa, la trompeta era “natural”, pues no disponía de mecanismo para accionarla, y la obtención de sonidos, también estaba limitada por su longitud y la habilidad del músico. Su tubo era fino, con un ensanchamiento muy pronunciado al final, a diferencia de la trompa, que lo hace progresivamente, dándole esa diferenciación sonora más brillante que hemos mencionado más arriba.

Hay que decir que, en esa época, y al igual que otros instrumentos de viento, estaba afinada en diferentes tonalidades para obtener más series de sonidos. 

Una mejora técnica fue la trompeta de “varas”, unas varas correderas como el trombón, y que se podía considerar como un “intermedio” entre la trompeta y el trombón, al que se le llamó “Sacabuche”, del cual aún se utilizan ejemplares en la interpretación de música barroca. Para estas trompetas naturales, escribieron  Haydn y Hummel, sus conciertos de trompeta. Si alguien quiere entretenerse en la dificultad que entrañaba interpretar estos conciertos con aquellas trompetas…..

El uso de tubos de recambio, los “tonillos”, igual que en la trompa, eran habituales también en la trompeta y mejoraron sus posibilidades interpretativas.

La adopción de los pistones de Blühmel y Stolzel en 1815, cuyo mecanismo accionaba una porciones de tubo llamadas “bombas”, y que sustituyó a los “tonillos”, ya dio a la trompeta su mecánica actual y la convirtió, según opiniones, en el instrumento “rey”, y utilizado sin ningún remilgo en cualquier agrupación sinfónica, de cámara, grupos instrumentales, solista, etc.

Desde los conciertos para dos trompetas de Vivaldi, el de Leopoldo Mozart, Telemann, Haydn, Hummel, (observemos el nombre de los compositores. Todos aprovechaban la novedad del instrumento), hasta la actualidad, las posibilidades de la trompeta han sido utilizadas por todos los compositores con gran acierto. El ruso Aratunian o el francés Tomasi, son un referente de los conciertos actuales.

Un instrumento similar, tocado por trompetistas, es el Fliscorno, pero este pertenece, por la forma del tubo que hemos mencionado antes, más cónico, a la familia de los Saxhornos o Tubas, siendo el representante agudo de estas familias. Es el típico solista de romanzas de zarzuela, y oído por todos, como solista, en la interpretación del himno a la Comunidad Valenciana.

La afinación más usual de las trompetas en banda y orquesta es la de Do y la de Sib. La primera de sonoridad  más ligera y la segunda, un poco más larga, de sonoridad más llena. También se usan, principalmente en el barroco, una trompeta pequeña “piccolo” y una trompeta baja. La piccolo para los registros agudos y la baja, pues está clarísimo. Un buen ejemplo de la “piccolo”, se puede oír en la canción de los Beatles, “Penny Lane”.  

Un lugar importante de la trompeta es el Jazz…, y junto al saxofón, son los instrumentos de viento más exitosos en este género tan singular. Su agilidad, potencia, riqueza sonora, y el empleo de sordinas, ese “artefacto” que en el Jazz tiene un papel especial, con una rica variedad sonora, ha dado un juego extraordinario en esta música, (el fliscorno –con Chuck Mangione- y el cornetín también han tenido su papel), en la que todos recordamos intérpretes como Louis Armstrong, Chet Baker, Miles Davis, Dizzy Guillespie o el más moderno Winton Marsalis. 

…..y ya, hablando de nombres, no sé si  nos sonarán tanto los que siguen, aunque seguro que más emotivos, al tratarse de nuestros paisanos y amigos, antiguos y modernos. 

El primero en la lista es Miguel Pascual Ferrer (1904), conocido por el “Pulet”, y formado en la Primitiva, donde a los diez años ya tocaba la trompeta. Cursó las carreras de trompeta y composición en el Conservatorio de Valencia, y perteneció a las bandas municipales de Córdoba, Málaga y Valencia en la que permaneció hasta su jubilación. Fue director y fundador de la banda de Museros y director de las de Bétera y Vinalesa, así como preparador de diferentes bandas como Quart, Manises, etc. 

Es en el campo de la composición donde se le recuerda por sus marchas de procesión, pasodobles y polkas para metales, tocadas asiduamente por la Primitiva, además de otros géneros.

El siguiente es Vicente Asensi Garay (1929), conocido por el “Pulo” o el “Esquilaor”, que formado en la Primitiva, y tras realizar sus estudios en el Conservatorio de Valencia, ingresa, en 1958, en la banda municipal de Valencia como fliscorno, donde permaneció hasta jubilarse. Impartió clases de trompeta y solfeo en la Primitiva (yo, uno de ellos) y perteneció a grupos instrumentales dentro de la Primitiva. Colaboró en la banda municipal de Castellón y fue director de la banda de Titaguas. El “Pulo” tocaba un cornetín de pistones, instrumento análogo al fliscorno (tubo cónico) pero en forma de trompeta.   

El siguiente en la lista es Manuel Santapau González (1940), conocido por “Saboya”, el del “Forn de Saboya”, también formado en la Primitiva, que después de finalizar sus estudios, ingresó en el Cuerpo de Músicos Militares, con sus destinos en Valencia, siendo en la actualidad Teniente Músico en la reserva. Ha colaborado con la Orquesta Sinfónica de Valencia y la Banda Municipal de Castellón. Fue profesor y después director de la banda de Loriguilla, y fundó la prestigiosa orquesta de música ligera “Valencia” que amenizaba en el Jardín de Viveros y la Piscina Valencia.

Le toca ahora a Vicente Torres Castellano (1948), también “Fariner” y hermano de Miguel Torres, que formado en la Unión, cursó sus estudios en el conservatorio de Valencia. Formó parte de la Banda Municipal de Barcelona y en la Orquesta del  Teatro del Liceo. Por oposición obtuvo plaza en la Guardia de Franco y posteriormente La Guardia de Su Majestad el Rey. Obtuvo premio de Juventudes Musicales en Valencia y Murcia y ha colaborado en diversas Orquestas Filarmónicas  en Valencia y Madrid. Fue miembro fundador del Conjunto Nacional de Metales (ONE), y es profesor de la ONE y profesor del Conservatorio Jacinto Guerrero de la Diputación de Toledo.

Un gran conocido en todos los niveles, es Enrique Rioja Lis (1951), para los amigos “Riojeta”, que formado en la Primitiva (aún “recogió” de la época de Malato) finalizó sus estudios en el conservatorio de Valencia. Perteneció a la banda municipal de Castellón,  y en 1971, ingresó en la Orquesta Sinfónica de RTVE, de la que desde 1980 es solista. Como concertista ha actuado con diversas orquestas y grupos de cámara, destacando el Grupo Círculo, Virtuosos de Moscú, Grupo Español de Metales y la colaboración con los organistas Anselmo Serna y J. Enrique Ayala en los ciclos cuaresmales de la Catedral de Sevilla. Ha impartido cursos por toda la geografía nacional, y asiduo en los cursos de perfeccionamiento en la J.O. de la Comunidad de Madrid. Ha sido profesor de la Escuela “Manuel de Falla” de Alcorcón, y lo es del Conservatorio de la Comunidad de Madrid “Padre Soler” en San Lorenzo del Escorial. 

De 1955, es Miguel Porta Lozano, hermano de “Pep el de la tasca”, que se forma en la Unión, finalizando estudios en el conservatorio de Valencia. Por oposición, consigue  plaza en el Cuerpo de Músicos Militares con destino en la Banda del Rey, trasladándose posteriormente a la Banda del Regimiento Maestrazgo nº 3, con destino en Valencia. Fue director de la Banda Juvenil de la Unión, y de la banda de Pedralba.

Dos años más joven (1953) es José Miguel Gómez Gil (su padre era apodado “Alumini”), que formado en la Primitiva, los finalizó en el conservatorio de Valencia. Muy joven ingresó, por oposición, en el Cuerpo de Músicos Militares, siendo su primer destino el Tercio Sur de Infantería de Marina en Cádiz. Posteriormente se trasladó al Tercio de Levante en Cartagena (Murcia). Allí también ha sido director de la banda de música de Mazarrón.

Ya más cercanos, en trato y trabajo, (y también más jóvenes) debo citar a Javier Alabadí Zapater, formado en la Unión y compañero de coche, de grupos de trabajo y un par de conservatorios, a Miguel Cerezo Gil, de la Primitiva y compañero en Torrente, a Vicente Cotanda Peñarrocha, “Tariueles”, junto al cual aprobamos las oposiciones a Conservatorios del MEC. Los tres, profesores de conservatorio. Un desgraciadamente desaparecido José Miguel García Montagut, (de la Primitiva), recordado como “Pancha” o “Pancheta”, realizando su labor en Zaragoza y Sevilla o los hermanos Simeó Máñez, José Vicente, Carlos y Andrés (con este último  formamos un quinteto de metales aquí en casa), de la Unión, y cariñosamente “números 1, 2, y 3”o el vástago de José Vicente, Rubén Simeó, al que por sí solo no le hace falta ninguna explicación.

Como siempre, hago mención al resto de trompetistas, hasta treinta y cuatro en 2006, a los que, aunque la extensión del artículo no lo permita, se debe recordar como integrantes de este grupo de profesionales que siembran su saber por toda nuestra geografía. Para todos va el recuerdo.

Gracias por leer. 

Fuentes: .- “Lliria, cuna de músicos”-Miguel Torres-Edit. Ajuntament de Lliria-2006

                    “Bandas de música en el mundo”-B.Adam Ferrero-Edit.Sol-1986

                    “Instrumentos musicales”-J. Cervelló-C. Autuori-Edit. Parramón-1983

                    “Grandes temas de la música”-curso de música-Edit. Salvá-1991

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