Manolo Vidagany entrevista a Miguel Torres: El Oficio de Músico

EL “OFICIO” DE MÚSICO

Ya a mitad de la serie sobre personas e instrumentos, -finalizados los de viento madera-, y como una especie de ese sorbete de limón y champagne que te sirven a mitad de una comilona, he pensado retomar un apartado que ya realicé en artículos anteriores, en los que amigos y conocidos nuestros, aceptaban darnos sus opiniones, vivencias, experiencias, en fin, como queramos llamarlo, de sus respectivos trabajos u ocupaciones, enriqueciendo así nuestro conocimiento de las diversas ramas de la música, como es el caso de Vicente Rodilla Alamá, Doctor en Ciencias Biológicas, y profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera en su sede de Moncada, donde además de la docencia, producía, junto a  otro compañero, un programa radiofónico de música, “Ars Musicae” (ver artículo Música y Radio), y en el que relata las vicisitudes y disfrutes (que también hay) que implican la realización de un programa de esta clase, o el de José Alamá Gil (ver artículo “El compositor, música y sentimientos”), uno de nuestros músicos compositores más conocidos y premiados, donde nos cuenta sus vivencias o los sentimientos en los que se apoya para componer sus obras.     

Estos días, releyendo el libro de Miguel Torres “Lliria, cuna de músicos”, aparece en la pag.27  una pequeña descripción de la palabra músico y el concepto que de él se tenía a lo largo de la historia, desde la antigüedad hasta nuestra actualidad, y he pensado que en nuestros tiempos de ahora, (aunque entonces el músico “profesional”, cobraba de los reyes, príncipes o arzobispos, hoy cobra de un ministerio, una diputación o una alcaldía, y no varía mucho en el fondo su cometido, porque las condiciones de entonces y ahora….(”mejor no meneallo amigo Sancho” –D.Quijote, Cervantes-), con los distintos campos de esta actividad, tales como la interpretación, la docencia, investigación, composición, dirección, etc., no estaría mal hacer un pequeño análisis de esta palabra, y con una persona que nos pueda referir su experiencia en todos o parte de esos campos.

Como en artículos anteriores, hoy cuento con la ayuda de un “viejo” amigo, por edad, y por los años de trato, ya que con Miguel Torres, (este es el personaje) compartí cuatro años de trabajo en el Conservatorio Superior de Murcia, como docentes ambos de nuestro respectivo instrumento, siendo compañeros en la Orquesta Sinfónica del centro, miembros fundadores del Quinteto de Metales de Murcia, con el que fuimos seleccionados para representar a la Región de Murcia en la Expo 92 de Sevilla, impartimos cursos en diferentes localidades, y compartiendo esa amistad fuera del centro, donde  nuestras familias se reunían para una fiesta o una salida dominguera.

Miguel Torres ha pasado de músico de pueblo a profesional, perteneciendo a bandas municipales, solista instrumental, solista en orquestas, tales como la de RTVE o la ONE, catedrático en conservatorios como Murcia, Alicante, Castellón o Valencia, impartido numerosos cursos, director de  bandas, divulgador de la trompa con métodos de estudio, investigador y escritor ((el libro es una muestra), e incluso pinitos de composición y arreglos (él dice que como amateur) para diversas combinaciones instrumentales, así que me dije….!este es el hombre!.

No hay que decir que Miguel aceptó inmediatamente y encantado mi propuesta, y por lo tanto le agradezco sobremanera su aceptación, entrega y sinceridad, y ahora, el trabajo es para mí, para formular unas preguntas que puedan responder a esas interrogantes planteadas, así que……empecemos con las preguntas:

 1.- P.  ¿Qué cambios hay en tu vida en el paso de músico de pueblo a profesional….

R.- En primer lugar ver cumplido mi deseo de dedicarme a la música. Desde que comencé a estudiar la trompa, tenía claro que quería ser profesional de la música y más cuando con quince años comencé a trabajar con agrupaciones musicales profesionales. También tuvieron mucho que ver mis padres que  hicieron un gran esfuerzo y sacrificio para que yo pudiera estudiar en el conservatorio. 

2.-P. Indudablemente no es lo mismo tocar en banda que en una orquesta de excelencia. Grandes directores, solistas, etc. Cuando te incorporaste a ellas, tuviste que hacer alguna adaptación en tu forma o mentalidad de la interpretación musical?..

R.- La interpretación musical es el arte de efectuar en un instrumento obras musicales de compositores de distintos periodos y estilos, conjugando el conocimiento del lenguaje musical, el dominio técnico y sonoro del instrumento y la sensibilidad, expresión y entrega del intérprete, ya sea en banda, en orquesta o en cualquier formación musical. No cabe duda que el paso de banda a orquesta no es nada fácil. No es igual tocar con clarinetes que con violines, saxofones que violas, bombardinos que violonchelos y  tubas que contrabajos; hay una gran diferencia entre la sonoridad de la orquesta y la de la banda, pero para mí no supuso un gran cambio, ya que tuve la suerte de haber pertenecido a una banda sinfónica con violonchelos y contrabajos que contaba con un repertorio y unas transcripciones orquestales dignas de las mejores orquestas.

3.- P. Que es lo que hace que, un solista como tú realice un cambio a la docencia. ¿Tenías ya un programa o decisión en este aspecto o te movieron otros motivos…..

R.- Siempre tuve la intención de dedicarme algún día a la enseñanza, y ese día llegó cuando después de más de veinte años sin anunciar oposiciones en conservatorios, salió una vacante de catedrático de trompa y me presenté. Después de aprobar las oposiciones estuve pensando entre seguir con  la orquesta o poner al servicio de los jóvenes mi experiencia como trompista adquirida a lo largo de más de veinte años en las distintas orquestas a las que pertenecí. Al final opté por dedicarme en cuerpo y alma a la enseñanza. Hoy me siento muy satisfecho de haber tomado esa decisión. Media vida profesional la dediqué a la interpretación y la otra media a la enseñanza.

4.- P. En la docencia tienes editados  varios libros de estudio de la trompa. ¿Los consideras un refuerzo a tus enseñanzas o forman parte de tu espíritu investigador… 

R.- Podíamos decir que las dos cosas, por una parte escribí varios métodos  y ejercicios técnicos en los que incluyo: la respiración, la emisión, la flexibilidad y muy importante para el músico, la afinación. Este trabajo fruto de mi experiencia, lo realicé con la intención de  crear mi propia escuela de trompas y por ende para ello tuve que investigar, que es algo que siempre me ha apasionado.

5.- P. En los cursos que impartes en las localidades, que  procuras inculcar a tus alumnos…esfuerzo?…responsabilidad?… vocación?..…

R.- Más que inculcar, intento aconsejar, Un curso de música suele tener una duración de cinco días y con tan poco tiempo poco se puede hacer, además  te encuentras estudiantes de trompa con características muy diferentes. Lo primero que hago el primer día es estudiar a fondo la problemática de cada uno de ellos y a partir de ahí, trabajo según los problemas o carencias que he podido detectar  en cada uno, proporcionándoles para el futuro un plan de estudios adecuado a sus necesidades

En cuanto a la vocación, pienso que no es cuestión de inculcar; la vocación es esa llamada interior que el ser humano  suele descubrir en la etapa de la juventud cuando la persona decide que quiere formarse en un área en concreto para poder trabajar en el futuro.

6.- P. Otro aspecto es el de la investigación sobre personajes llirianos: artículos en revistas, el presente libro (del que me nutro en mis artículos sobre personas e instrumentos)…¿sientes algo especial en este tipo de investigación…..

R.- Siento la necesidad de dar a conocer, a los músicos Llirianos que considero importantes en la historia de Llíria y que hoy son olvidados o desconocidos. Es triste comprobar  cuando hablas con los jóvenes músicos de compositores lirianos como Miguel Asensi o Vicente Pérez-Jorge y que no los conozcan. Ese fue uno  de los motivos por los que me decidí en su día a escribir el libro “Lliria cuna de músicos”.

7.- P. Aunque de manera amateur, como tú dices, destacan títulos dedicados a la familia, fiestas llirianas o arreglos de zarzuela y clásicos… ¿encuentras difícil esta faceta o, por lo menos,…¿quedas satisfecho con el resultado…..

R.– Los arreglos se me dan bastante bien, forman parte del repertorio de los mejores conjuntos de cámara españoles y algunos de ellos los han programado en Alemania, Francia, Nueva York etc, y esto es motivo de satisfacción y más cuando algunos de estos arreglos han sido incluidos en una de las grabaciones del prestigioso quinteto de metales Spanish Brass y editados por una de las editoriales más famosas del mundo como es la BIM de Suiza. En cuanto a la composición, es un hobby que me gusta y que me sirve para llenar el vacío que me quedó cuando me jubilé He escrito unas veinte obras de música de cámara, (una para trompa, varios pasodobles y cuatro  marchas de procesión). Pero con la sinceridad que me caracteriza y en honor a la verdad, tengo que decirte que en ningún momento me he considerado compositor.

8.- P. Y por último, me gustaría que después de estas preguntas me dieras respuesta a la siguiente: para ti…..¿qué es ser músico?… vocación?… algo que te llama?…disfrute del arte?…

R.- Músico, es aquella persona que conoce el arte de la música o la ofrece, especialmente como intérprete, director o compositor. En el periodo romántico el músico es considerado un poeta del sonido, se valora por su virtuosismo y por su sensibilidad. En mi caso soy músico por vocación, convicción y tradición. Por vocación, porque desde mi adolescencia, sentía esa necesidad. Por tradición, por haber nacido en el seno de una familia de músicos y haber vivido mi niñez y adolescencia, en un pueblo conocido mundialmente como la ciudad de la música. Y por convicción, porque siempre estuve convencido de que mi destino era hacer de la música mi profesión. 

………..bien pues, estas son las respuestas concretas a unas preguntas concretas, que intentan, aparte de  “descubrir” qué es ser músico, las diferentes actitudes del mismo ante cada faceta de esta apasionante…. actividad?….oficio?…..vocación?….qué más da. Es la búsqueda de algo que te va. Miguel, al que vuelvo a agradecer su estimada colaboración por sus opiniones personales, (y por la ayuda de su libro),  para yo acoplarlas a un “todo” en general y al sentir que pueda tener cada individuo en su interior, nos ha respondido con sinceridad y conciencia, (y puedo dar fe de ello, pues quiso meditar bien sus respuestas) a su actitud y toma de decisiones para afrontar cada aspecto de su carrera profesional, de la manera en la que se  ha sentido más realizado y recompensado por su esfuerzo , y a la satisfacción de lograr ver realizada su vocación, y que lleva aparejada, esfuerzo, dedicación, constancia, responsabilidad, compromiso con uno mismo, etc., etc., etc. Sus logros están a la vista de todos los que quieran verlos.

Hay muchos “Migueles”, “Vicentes”, etc. que todos conocemos en nuestro pueblo, y que han realizado un recorrido, si no igual, bastante parejo al de mi querido amigo, desplazándose desde una banda u orquesta, al mundo de la docencia, composición, dirección, o simultaneando muchas veces, dos o tres especialidades, -cualquier combinación que imaginemos es posible-, pero creo que todos  con un mismo ánimo: mejorar a un puesto donde encontrarse más realizado en su aspiración o vocación. Todos habrán tenido que emplearse de una forma parecida en cuanto a los conceptos mencionados anteriormente, conductas necesarias para lograr cualquier objetivo que uno se proponga en esta vida, bien dentro del mundo artístico, o del que uno mismo elija.

En la Edad Media, y provenientes de la antigüedad clásica, se estudiaban el “Trivium” y el “Quadrivium”, lo que se denominaban Artes Liberales, (actividades académicas, profesionales u oficios), ejercidas por hombres libres, para diferenciarlas de las Serviles, efectuadas por criados o siervos. La Música se estudiaba en el Quadrivium, junto a la Aritmética, la Geometría, y la Astronomía, disciplinas que trabajan con las Matemáticas. Ya Pitágoras, aplicó las matemáticas para medir las diferencias de entonación en los intervalos musicales, con sus experimentos sobre martillos y cuerdas, y muchos astrónomos y físicos, seguidores de dichas teorías pitagóricas, (p.ej. Kepler) afirmaban que los planetas, en su rotación sobre el Sol, y la velocidad de sus órbitas alrededor de este, producían unos sonidos más agudos o más graves, más lentos o rápidos dependiendo de su velocidad y cercanía al  astro rey, a los que se llamó “música de las esferas” y de la que se puede oír alguna grabación realizada “por un satélite de la NASA” (literal de Wikipedia). El músico inglés Mike Olfield, grabó en 2008 un disco con este título de “Música de las esferas”, dándonos su visión particular sobre el tema.  Las teorías sobre estos fenómenos son tan numerosas como matemáticos, astrónomos o físicos a lo largo de la Historia, pues cada uno apoyaba o desmentía una u otra.

Encuentro muy difícil, tocar la trompeta, el violín o la tuba, pensando en estos fenómenos y no en el acto de tocar, pero como la música es el producto de la vibración de las ondas sonoras en el aire, una relación matemática de valores en cuanto a duración, intensidad, altura, y variable también según el tipo de instrumento, su inclusión en este Quadrivium de la antigüedad, demuestra la importancia que se le atribuyó ya en su día como Arte, al igual  que al que las ejecutaba o producía.

Para terminar, si se mira cualquier diccionario sobre la palabra músico, nos encontramos con unas definiciones parecidas a “el que ejecuta o compone música” o algo por el estilo, así que…que es ser músico?… . Como los diccionarios generales son muy parcos en describir una generalidad tan grande, he rebuscado opiniones de la “famosa” Wiquipedia, y aparecen variadas opiniones de que es “una profesión pero que te tiene que gustar”; otro apartado lo clasifica como un abanico de “posibilidades de trabajo, como músico de estudio, callejero, espectáculos teatrales, productor musical”, etc.; ideas personales de un músico de orquesta sinfónica, “que ofrece planes (algunos interesantes) para atraer al público a los conciertos”. Hay uno con un bloque de “objetivos y contenidos para poder trabajar de músico”, según el campo que escojas, y uno como la de una estudiante de piano que, además de interpretar, “necesita la historia de la música y la musicología para definir que la música es sentirse vivo en la escucha”. Hay un punto casi en común en todos: el esfuerzo, ganas de saber, dedicación, ilusión, etc. 

Lo que nos ha dicho Miguel, sobre la vocación y sus ilusiones, términos como: esfuerzo, (reconozco que soy un plomo),  responsabilidad, compromiso personal, etc., inherentes en cada objetivo particular y referido a la variante escogida, como la interpretación, composición, dirección, etc., y unidos a esas visiones particulares antes mencionadas, forman un conjunto que podría definir esa palabra, desde el más humilde componente de una charanga o conjunto de baile, hasta el más conocido solista orquestal; desde un compositor hasta un director que puedan transmitir sus emociones y, con la debida formación profesional, al igual que ocurre en otras disciplinas artísticas, como Arquitectura, Pintura, o el Séptimo Arte,…..(creo que lo que sigue es para todo),…. se sienta realizado y disfrute de su acción, y que, el que oye, o mira, disfrute asimismo con el acto. Disfrutar para hacer disfrutar….(comentarios para todos los gustos…).

Gracias por leer 

 Fuentes: Wikipedia.    

 

 

 

 

 

 

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