Carlos Sánchez: El Campo de aviación de Llíria durante la Guerra Civil

Colaboración de la Biblioteca Municipal de Llíria y La Veu de Llíria para la difusión de la revista Lauro. Primer artículo:

EL CAMPO DE AVIACIÓN DE LÍRIA DURANTE LA GUERRA CIVIL 1936-1939 Carlos Sánchez Martín 

  1. LOS AERÓDROMOS DE LA REGIÓN LEVANTINA EN 1936. 

Con el advenimiento de la República se potenció el crecimiento de las líneas aéreas en España por lo que se acometieron las construcciones de los aeródromos necesarios para facilitar este tráfico aéreo, unas veces apoyados por las líneas aéreas y otras por la aviación deportiva aglutinada en los aeroclubs, de esta forma, poco a poco se iniciaba el tráfico aéreo entre las ciudades de Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia. A parte compañías aéreas de Francia y Alemania, muy activas, acordaban el uso de los campos existentes o habilitaban nuevos aeródromos para su uso. Así a principios de 1936, en la región del Levante Español existían tres aeródromos: Manises, Altet y Castellón. A parte hay que mencionar el espacio dedicado a hidros en el puerto de Valencia que había sido utilizado sin mucho éxito durante 1935 por la compañía LAPE1. (El del puerto de Alicante se había dejado de utilizar en 19342). Ninguno de ellos era de carácter militar. Los dos primeros eran utilizados por líneas aéreas, mientras que el tercero era usado por el aeroclub y en caso de emergencia. Un cuarto aeródromo había dejado de funcionar a partir del año 1927, era el denominado Campo de tiro de Nacional (en San Vicente del Raspeig, Alicante), que fue usado por la compañía Latécoère como escala en su línea Toulouse – Casablanca desde 1919. 

El campo de Manises se había construido bajo los auspicios de Aero Club de Valencia y el Ayuntamiento de Manises y empezó a operar en 1932, siendo su inauguración oficial en marzo de 1933 con la celebra- ción de una Fiesta de la Aviación. 

Tras el inicio del alzamiento militar el 18 de julio de 1936 y su consolidación en los días sucesivos, el Servicio de Aviación Militar de la zona fiel a la República comenzó la labor de estudiar ubicaciones de campos de aviación que permitieran el despliegue de sus aviones a lo largo de la geografía española de acuerdo a las necesidades militares que se iban produciendo, dado que el número de aeródromos existentes eran insuficientes para atender las necesidades bélicas. 

De esta forma surgen aeródromos como Sariñena (para atender las necesidades de las columnas republicanas que atacaban Zaragoza), Guadix (para atender el frente de Córdoba) y Don Benito para apoyar las columnas milicianas que intentaban frenar el avance desde el sur de los rebeldes, a la par que se usaban los campos de socorro que se habían extendido por la península como medida de ayuda a los vuelos de anteguerra- Mientras en Valencia se inicia la adecuación de un campo alternativo a Manises, que en los documentos oficiales se denomina “El Desconocido”, que no era otro que el aeródromo de La Señera, construido de forma rápida para albergar las unidades aéreas que apoyaban al frente de la zona de Teruel. 

6. EL CAMPO DE AVIACIÓN DE LIRIA.

En el mes de septiembre de 1936 la Aviación Republicana, impulsada por los primeros asesores soviéticos que habían llegado a España, inicia una tarea de localización de emplazamientos para ubicar los campos de aviación necesarios en los distintos frentes y dotar de una red de campos que permitieran el soporte de la Fuerza Aérea a dichos frentes. 

En Liria, se planteó establecer un campo en una explanada situada a 4 km al Noroeste del pueblo y a la derecha de la carretera de Valencia a Ademuz en la falda del cerro Minguilla y en las partidas de Carrases – Aljibe del Vale y camino de la Yesa, decisión que se comunica al Consejo Municipal para comenzar las expropiaciones pertinentes de los terrenos. Avalaban esta decisión, la proximidad 30 al pueblo (que facilitaba el alojamiento de las tropas), que contaba con ferrocarril y línea telefónica.

En el mes de octubre se comenzaron las operaciones de explanación y adecuación de los terrenos para los cuales se contrataban hombres no movilizados por la guerra en Liria y pueblos cercanos, operación que gestionaba el Ayuntamiento, aunque no existe hoy en día, en el mismo, documentación de como fue el trámite de expropiación y construcción del aeródromo. El salario que se pagaba era en torno a las 10 Pts. 

Las edificaciones con las que contaba el campo eran muy elementales constando de un cuartelillo o caseta de mando a la entrada del campo, a la altura del antiguo km 29 de la carretera de Ademuz a Valencia, con una superficie cubierta de 370 m2, que constaba de un dormitorio para 30 soldados, otro para 4 cabos y sargentos y uno para el oficial al mando del campo. Una cocina y comedor para 35 plazas, agua y luz eléctrica (generada por un grupo electrógeno de gasolina), un cuarto de aseo con 6 lavabos, 2 wc. y 1 ducha. Contaba con una caseta de madera de 3,50 x 4,50 metros y una terraza de iguales dimensiones para 5 plazas. 

Para el material contaba con un almacén de 480 m2 con cubierta de uralita y puerta de acceso corredera de 4×4 metros situado en la parte S-E del campo, con tres departamentos para armería, ajustes y taller que totalizaban 136 m2 y el resto (344 m2) quedaba como nave de almacén. La gasolina de los automóviles y los aviones se almacenaba en bidones en un corral de ganado con capacidad de 200 bidones situado en el noroeste de campo, en el cerro Minguilla. 

 

El perímetro asignado al campo de Liria era de forma irregular dotado con dos pistas en V con el vértice en la parte E. del mismo, siendo sus dimensiones de 600 x 1700 metros la pista NO-SE.

La actividad en el campo de Liria está vinculada con la evolución de los combates en el sector de Teruel y la posterior ofensiva hacia Valencia, decayendo una vez finalizada esta última el 25 de julio de 1938 hasta finalizar la guerra. Durante el periodo más álgido de los combates, sufrió tres bombardeos aéreos. El primero fue el día 26 de junio de 1938, a cargo de los Savoia S.79 de la 3G28  de la Brigada Aérea Hispana17, sin causar graves daños, siendo reparadas las pistas en el mismo día. El segundo bombardeo, fue el día 30 del mismo mes, realizado por 14 Savoia S.79 de las 280a y 285a Escuadrillas de la Aviazione Legionaria18, que causaron daños en la pista de modo que el aterrizaje de los Grumman Delfín, que efectuaron al día siguiente el traslado desde Cataluña a Levante, no se realizará en Liria como estaba previsto. El tercer y último bombardeo de Liria fue el día 20 de julio de 1938 realizado también por los Savoia S.79 de la Aviazione Legionaria19 de las 280ª, 281ª, 285ª y 289ª Escuadrillas procedentes de Zaragoza que descargaron 8.800 kg causando destrozos en las instalaciones y pistas y la muerte de un civil y un niño que circulaban en un carro por la carreta próxima al campo.

Al terminar la guerra el campo quedó adscrito al Ejército del Aire, si bien no tuvo movimiento de aviones, aunque se estudió una ampliación del mismo, pasó a situación B y posteriormente se cedió su uso al Aero Club de Valencia, pero esto es parte de la historia más reciente…. 

 

LOS AVIONES DE LIRIA 

El campo de Liria tenía pistas largas, lo que permitía su uso tanto por unidades de caza como de bombardeo pesado (gran bombardeo se decía en la época) que necesitaban pistas de mil metros de longitud, por ello podía albergar cualquier tipo de avión en uso por la Fuerza Aérea Republicana. 


Por su lejanía de los frentes de batalla, inicialmente albergó unidades que estaban en formación o en periodo de descanso, como fue el caso de una escuadrilla de Tupolev SB-2 Katiuska en proceso de formación del Grupo 24, y de acuerdo con el plan de despliegues de aviones, ya durante la batalla de Teruel, albergó unidades de bombarderos medianos Polikarpov R-Z Natachas, dado que el frente estaba algo alejado del campo. Cuando los sublevados iniciaron la ofensiva de Valencia, la proximidad del frente trajo al campo a unidades de caza dotadas con el Polikarpov I-16 Mosca, avión que requería (debido a su alta velocidad de aterrizaje) pista anchas y largas. Los famosos Polikarpov I-15 Chatos no estuvieron desplegados en Liria, si bien es posible que por avería o por estar, en algún momento, situado en Liria el Estado Mayor de la Escuadra de Caza 11, aterrizara en Liria uno de estos aparatos.

4a Escuadrilla Grupo 30 de Natachas (ADAR).

LAS UNIDADES

La primera unidad de la que hay constancia documental de su paso por Liria fue el Grupo 12 de katiuskas, a punto de disolverse para constituir el Grupo 24, esta unidad pasó por Liria en el mes de junio de 1937 y permaneció hasta primeros de julio con continuas entradas y salidas. El primer día del que hay constancia de actividad en Liria es el 11 de junio, fecha en la que aterrizan en el campo 20 Katiuskas y 4 Moscas, si bien despegan ese mismo día con rumbo desconocido. En este periodo de tiempo hay un movimiento continuo de Katiuskas desde Liria, y en ocasiones están acompañados por cazas Moscas y en alguna ocasión Natachas del Grupo 20. Siendo el último documento en el que hay constancia de actividad de los Katiuskas en Liria el 15 de julio. 

Posteriormente pasa por Liria la 1a Escuadrilla de caza del Grupo 21 de la 11 Escuadra de Caza (1a/21) dotada con Moscas bajo las ordenes de Ivan Devotchenco, que aterriza el 1 de agosto de 1937 con tripulaciones rusas, que permanece en el campo hasta el día 22 de agosto que parte al frente de Belchite. 

El 10 de noviembre de 1937 llegan a Liria los Natachas de la 2a Escuadrilla del Grupo 30 de la 5a Escuadra de bombardeo (2a/30) bajo las órdenes de José Sánchez Calvo, que permanece hasta el día 20 del mismo mes y parte hacia el campo de Zaidín en el frente Aragonés. 

En las calles de Liria 1938 miembros de escuadrillas de Natachas

Aquí podemos decir que acababa el periodo de campo de paso, descanso y entrenamiento de Liria, comenzando su periodo bélico con el inicio de las operaciones de Teruel. Siendo su primera etapa bélica la de alojamiento de los bombarderos medios Natachas, debido a su distancia del frente. Así, el 27 de noviembre, llega la 4a/30 de Natachas bajo las órdenes de Valentín Pelayo ) a la que se une el 11, la 1a/30 bajo el mando de Juan Vargas que permanecen en Liria durante las acciones que culminan con la conquista de Teruel, hasta el 4 de febrero de 1938. Estas mismas unidades regresan precipitadamente ante el empuje de la ofensiva de Alfambra, llegando a Liria el 19 de febrero y permaneciendo hasta la caída de Teruel el 22 del mismo mes en que parte la 1a/30 a Camporrobles y la 4a a Manises. Con esta salida de los Natachas se inicia la siguiente etapa del campo, que ahora se convierte en base de la caza, dada su proximidad al frente. 

El mismo día 22 de febrero llegan los Moscas de la 1a/21, ahora formada por tripulaciones españolas bajo el mando de Eduardo Claudín y en ella formaban parte futuros ases de la Aviación Republicana como José María Bravo y Francisco Tarazona, entre otros. A esta unidad se uniría inicialmente una patrulla de la 4a/21 que mandaba Manuel Zarauza (la se- gunda unidad con personal español) que llegaba precipitadamente desde Alcalá de Henares y a la que se le irían uniendo el resto de patrullas. El inminente inicio de la Ofensiva de Aragón provocó que el día 3 de marzo la escuadrilla de Claudín pasara a Caspe a la que seguiría el 8 de marzo la escuadrilla de Zarauza. 

Con el derrumbe del Frente de Aragón, las unidades de Natachas se alejan de las líneas del frente Aragonés, llegando a Liria el 15 de marzo la 2a/30 de Sánchez Calvo 24 de marzo, el día antes de su partida, llega a Liria procedente de Figueras la 1a/30 al mando de José María del Romero haciendo escala en su traslado a Jodar, a donde parten el día 25. 

Con la ruptura en dos partes de la zona republicana, el 15 de abril de 1938, se inicia un traslado de unidades desde la zona Norte, donde estaban situadas la gran mayoría de unidades aéreas, al Levante. A Liria llega el mismo día 15, procedente de Boñalas, la 3a Escuadrilla del Grupo 24 de la 5a Escuadra de Bombardeo dotada de Katiuskas, bajo el mando de Máximo Ricote donde inician sus primeras operaciones de bombardeo sobre las fuerzas rebeldes que avanzan en dirección Castellón el día 20 atacando concentraciones de tropas en Salsadella y San Mateo. Los Katiuskas pasan el día 21 de abril a Camporrobles. 

Ante el avance por tierras de Castellón, continúa el proceso de refuerzo de unidades aéreas, a la vez que los traslados por las evacuaciones de campos como Vistabella y Villafamés, por lo que el día 12 de mayo llegan a Liria las ya conocidas escuadrillas 1a/21 y 4a/21 de Moscas mientras que las dos escuadrillas rusas de Moscas 2a/21 y 3a/21, se establecen en Villar del Arzobispo (Villar de la Libertad). Con el inicio de la ofensiva republicana en Tremp el 21 de mayo, todas las unidades destacadas en el frente de Levante subieron al Norte salvo las escuadrillas de Natachas que permanecieron en sus bases levantinas. 

Liria miembros de la 2a Escuadrilla del Grupo 30,

Finalizada las operaciones en el frente catalán, el 31 de mayo, las unidades aéreas regresaron a los mismos emplazamientos que ocupaban en el frente de Levante regresando a Liria la 1a y 4a escuadrillas de Moscas, moviéndose esta última de Liria a Villar el 14 de junio, ante la inminente caída de Castellón de la Plana, que obliga a abandonar varios aeródromos, entre ellos el de Sagunto, que ocupaba la recién recreada 3a/21 Escuadrilla de Moscas con personal español y bajo el mando de José María Bravo que pasa al campo de Liria ocupando el puesto de la 4a/21. 

Finalmente, la 1a de Moscas se trasladó a Camporrobles el 3 de julio, mientras que la 3a se trasladó a La Rabasa para defensa de los puertos de Cartagena y Alicante unos días antes, pues el mando republicano realizó nuevos redespliegues de unidades ante el avance enemigo en la carretera de Teruel-Sagunto y la previsión de un posible ataque hacia Villar del Arzobispo. 

Una vez comenzada la Batalla del Ebro, el 25 de agosto, volvió la estabilidad al frente levantino, aunque el campo de Liria ya no desempeño papeles importantes, salvo como campo de transito entre la zona catalana y levantina y de transito a otros frentes, como en el caso de Extremadura que alojó a la 1a Escuadrilla, ahora bajo el mando de José Redondo hacia el frente de Extremadura y a su regreso de este frente permaneció en Liria del 3 de octubre al 15 de octubre, siendo este el ultimo registro documentado de una estancia de unidades en Liria. 

Como se ha visto, el aeródromo de Liria fue un campo de aviación importante durante la Guerra Civil Española, sobre todo en su fase de la Batalla de Valencia, formando parte de la vida cotidiana de los edetanos durante los años 1936 a 1939 y que aún esta en la memoria de muchas personas de la localidad, cuyos ancestros le trasmitieron sus recuerdos y vivencias, espero que estas líneas sirvan para avivar dichos recuerdos y desde aquí animo a que estos recuerdos no se pierdan con el paso del tiempo y salgan a la luz pública. 

 

Puedes consultar el artículo completo en :

https://drive.google.com/file/d/1YCduPz4MWKg1D4CDbZZa89f50UWNb-Vl/view

 

 

 

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