Clarinetistas de Llíria: del Fullasco y los pioneros, a los modernos músicos profesionales

Manolo Vidagany.

INSTRUMENTOS Y PERSONAS

EL CLARINETE

Continuando esta serie, y dentro de la evolución de los instrumentos de viento, -estamos en  los de viento madera-, parece ser que los egipcios, allá por 4000 AC, ya poseían uno llamado “argul”, un tubo cilíndrico con una sola caña, y de proporciones y formas parecidas al posterior “aulos” griego, que se construía con lengüeta simple y doble, y que Aristógenes de Tarento (350 AC), ya clasificó en cinco clases, las cuales dependían, lógicamente, de su longitud y tesitura.

En los años posteriores, fue empleándose sin ningún cometido especial y, sobre todo, a nivel popular. Escenas pastoriles, religiosas o música de la realeza, con flautas de todo tipo, los antiguos oboes o chirimías, o “instrumentos parecidos”, representan esta evolución, pero no es hasta la Edad Media, cuando en Francia aparece el “Chalumeau” (esta palabra significaba “caña” y a veces se usaba para los de lengüeta simple como  los de doble), una especie de caramillo, un tipo de tubo recto con lengüeta que aún no disponía de pabellón o campana y que se puede considerar como el verdadero antepasado del clarinete, al ser instrumento con una sola caña. Se ignora si el Chalumeau fue en algún tiempo algo más que un instrumento popular, es decir, si se utilizó seriamente en la música culta.

Es a finales del XVII cuando el alemán Johann Christoph Denner (los alemanes fueron precursores en su evolución) mejoró el “Chalumeau” y construyo “su” Clarinete añadiéndole  dos llaves y aplicándole el “agujero de octava”, con lo cual facilitó su ejecución y extendió su registro. También parece que el “Chalumeau” disponía de un capuchón (al igual que los oboes de la época), para evitar el contacto de los labios con la caña, y Denner eliminó este, facilitando así un mejor sonido, que  recordaba al de una trompeta de registro agudo llamada “claríno. ” o “clarín”, y de ahí, el nombre de “clarinete”. No es de extrañar, pues a veces se empleaba como una trompeta, y no sorprenderá a quien haya escuchado un clarinete barroco.

Entre 1810-1812 (según autores) el virtuoso del clarinete Iván Muller, construyó un clarinete de trece llaves, con mejoras anteriores de B. Fritz, J. Beer y X. Lefevre (que algunos de nuestros antiguos paisanos ya conocieron) y, un poco más tarde, un alumno suyo, Hyacinthe E. Klosé, en colaboración con el francés Louis A. Buffett, perfeccionó este instrumento al aplicarle el sistema Böhm de las flautas y que perdura hasta nuestros días con las mejoras mecánicas y físicas que los nuevos medios facilitan.

El clarinete actual está  compuesto (ya no digo las llaves) por cinco partes: boquilla, a la que se sujeta la caña por medio de un aro metálico llamado abrazadera, el barrilete, cuerpo superior, (mano izquierda) inferior (derecha)  y pabellón o campana.

La familia actual del clarinete está compuesta por el Clarinete piccolo en Mib, (requinto), soprano en Sib y La (en la banda suele usarse el de Sib), y bajo en Sib, a la octava baja del soprano. A veces se emplean un Clarinete Alto en Mib y en contadas ocasiones uno contrabajo, afinado a dos octavas bajas del soprano.  En la época de Mozart se utilizaba el llamado “corno di bassetto”, de registro parecido al Alto en Mib y utilizado normalmente en la música barroca.

Su utilización en la orquesta y banda (en estas, sobre todo bandas militares y con más número de instrumentistas), y de una forma generalizada, apareció a principios del XVIII. Orquestas alemanas, inglesas y francesas, fueron utilizándolo paulatinamente en sus plantillas, y Mozart, Brahms y Beethoven lo consolidaron definitivamente como integrante de la orquesta. Una primera aparición en la orquesta se le atribuye a Vivaldi, y a Rameau, su primera utilización en la ópera. Su número suele ser de dos y es frecuente ver tres y hasta cuatro instrumentistas, dependiendo de la obra a interpretar. Su uso como solista, y pieza fundamental en la música de cámara, abarca desde los citados y otros, como Weber, Stamitz, Spohr, pasando por Debussy, y llegando hasta  los más “modernos” como Hindemith, Honegger, ect.

En el campo del Jazz, tiene un papel principal con destacados clarinetistas y entre ellos, el conocidísimo Benny Goodman. Oír el Concertino de Weber, o el comienzo de la espectacular “Raphsody in Blue” para piano y orquesta de G. Gerswhin, es una muestra de la gran versatilidad y expresividad de este conocidísimo instrumento.

……Ahora toca “desgranar” ya a nuestros paisanos. Creo que este artículo del clarinete es el que me va a resultar más peliagudo y suscitar dudas para citarlos. Entre clarinetes, requintos y clarinetes bajos, hay un total (solo hasta 2006) de 83, OCHENTA Y TRES representantes, así que, aun extendiéndome un poco más, debo ceñirme a  mis criterios de antigüedad, representatividad y roce personal o profesional y, aun así, necesariamente tengo que quedarme corto en la relación, pero haciendo constar mi aprecio por todos los componentes de la lista.

El más antiguo del  que dispongo datos es José Mª Ferrer Albert, formado en la Música Nueva y que en 1903 (mismo año de su fundación), ingresó en la Banda Municipal de Valencia, que más tarde dejó para dedicarse a su oficio de secretario de juzgado. En 1911 ingresó en la Unión Musical, de la que fue director, y también dirigió bandas como Pedralba, Alcublas, Paterna o Alboraya. 

Los hermanos Francisco y Salvador Llavata Marco, se formaron en la Primitiva. Francisco ingresó como clarinete en la Banda Municipal de Málaga y Salvador como requinto en la Banda Militar de Barcelona. Serían de principios del XX (1900??), ya que Salvador, a finales de los 50, fue mi primer profesor de…”trompeta”. Tenían un hermano llamado Enrique que, aparte de regar las calles de Lliria, era trompa e integrante del cuadro artístico del Clarín. Era apodado Enrique “el Canari”.

Miguel Peñarrocha Blesa, conocido como “el Fullasco”, nació en 1907, y se formó en la Unión Musical, ingresando en la Banda Municipal de Valencia y permaneció en ella hasta su jubilación. Fue subdirector de la Unión Musical, y director de la Pobla de Vallbona.

Otro antiguo, fue Juan Bta. Cotanda Faubel, conocido por “Tarihueles”. Nacido en 1914, se formó en la Primitiva, donde fue solista, y formó parte de  la Banda Municipal de Málaga, de Albacete, Orquesta Sinfónica de Málaga..!como Oboe!.. e ingresó como Brigada Músico en la banda de la Guardia Civil de Madrid. Hombre de gran actividad, también trabajó por Sudamérica y sus últimos años, los dedicó al Clarín  como músico, profesor y “reparador” de instrumentos. 

Decir Amador es decir Amador Martinez Faubel, otro de los ´”clásicos” de Lliria. Formado en la Primitiva, su primer “trabajo” fue como solista en la Banda Municipal de Albacete, y posteriormente, por oposición, entra en la Banda Municipal de Valencia, donde permanece hasta su jubilación. Persona muy activa, ha dirigido durante años las bandas de Burjasot, Casinos, Losa y, ocasionalmente, la Primitiva y su Banda Juvenil. Fue fundador, director y motor de la banda  de jubilados UDP de Camp de Turia y Serranos.

Ya más “jóvenes” (década de los 60), tenemos a José Vte. Peñarrocha Agustí, hijo del Fullasco, que formado en la Unión Musical, ingresó en la Banda Municipal de Madrid, ampliando estudios en el Conservatorio de la ciudad, y en 1962, ingresa como solista en la ONE, donde trabajó con los mejores directores y solistas. Fue miembro del Quinteto “Cardinal” (solistas de la ONE), y en 1973 fue nombrado Profesor especial en el Real Conservatorio de Madrid, y en el que fue Catedrático hasta 2003. Ofreció numerosos cursos de técnica e interpretación del clarinete y en su faceta compositiva destacan piezas de cámara para diversas combinaciones instrumentales y un arreglo del pasodoble “Valencia” de Padilla, que nos “picó” un poco a los del Clarín, allá por lo de Kerkrade.

Dos grandes de aquella época fueron también Francisco Alegre Torrijo y Manuel Enguidanos Cotanda, formados con los dos colosos que había entonces en nuestra ciudad: Malato y Villarejo. Paco Alegre, “Paquito” para los conocidos, también estudió con Ferriz, Cervera y Blanquer, y en 1963, ingresa en la Banda Municipal de Valencia donde fue solista durante años. Su tesón y esfuerzo en el estudio (puedo dar fe, porque vivíamos en la c/ San José, con un par de casas de por medio), hicieron que su técnica fuera reconocida por muchos compañeros durante años. Ha dirigido las bandas de Pedralba, Benaguacil y Faura, y en 1980, reorganizó la Escuela y Banda Juvenil de la Primitiva, de las que fue responsable directo en todas sus actividades.

Manuel Enguídanos, “Manolo el clarinet”, tuvo como mentor a Villarejo, y a Lucas Conejero en Valencia. Formó parte de la Banda Municipal de Castellón y posteriormente ingresa en la Banda Municipal de Valencia, donde permanece hasta su jubilación. Ha sido fundador del “Quinteto de Viento Valencia”, Cuarteto de clarinetes de Lliria, y Solistas de Viento “Mare Nostrum”, dirigido este por B. Adam Ferrero, y en su faceta como director ha dirigido, entre otras, bandas de solera como Carcaixent, Torrent, y en su última etapa la Unión Musical de Lliria, en la que se le recuerda con la celebración anual de una quincena musical que lleva su nombre.  

……Extendiéndome algo más, dado el número de excelentes profesionales, citemos a Ramón Barona Burgos, clarinete de la ORTVE, Enrique Artiga Francés, Orquesta de Valencia y director de la Unión Musical, José Miguel Micó Castellano, Banda Municipal de Valencia y Director en Manises y de la Unión Musical, Miguel Vte. Espejo Plá, clarinete de la ORTVE. Quien no recuerda al “Moreno”, José Fco.Llavata Ibañez, requinto indiscutible de la ONE. En las bandas militares,  a la saga de los hermanos Verdeguer Agustí (del “racholar d’Agápito”) con el mayor Agápito, José Vicente el “Verdi” y Miguel Pelegrí, o Gabarda (Miguel Vidagany Gabarda). En Conservatorios,  José Luis Laborda Mañez, en Castelllón, Vicente Ortíz Juan en Valencia, Vicente M. Puchol Calvo “Cholit”, en Castellón y Valencia, o Clarinetes bajos como,  Cristobal Martínez MorenoFrasquito” en la Banda de la Policia Nacional, Vicente Lafuente Maurín el “Chufero” en la ORTVE, o un “joven” (de 1976) Carlos Gálvez Taroncher, con una gran proyección en diferentes grupos europeos dentro de la  música contemporánea.  

 

Los que conozcan a los citados habrán observado que la mayoría pertenecen a las primeras generaciones de profesionales de la ciudad. Muchos son (soy de una generación a caballo entre los pioneros y los “modernos”, por lo tanto he conocido o conozco a casi todos) cercanos a mi,  por amistad o relación profesional, aunque estoy seguro, y lo siento, que muchos habrán notado la falta de algún nombre importante para ellos. Tal como he mencionado al principio, siento esas faltas y vaya mi reconocimiento a todos los que integran esta lista de clarinetistas, y que con su nombre, hacen que nuestra ciudad sea reconocida como “cuna”, -como dice Miguel Torres-, y me permito añadir, “productora” de grandes y excelentes músicos.  

A todos, gracias por leer.

Fuentes 

-Miguel Torres Castellano-“Lliria, cuna de músicos”-Edit. Ajuntament de Lliria-2006-

-Bernardo Adam Ferrero-“Las bandas de música en el mundo”-Edit. Sol-1986

-J.Cervelló-C.Autuori- “Instrumentos Musicales”- Edit. Parramón-1983

-“Los temas de la música”, vol. Curso de Música- Edit. Salvá-1991·

-Fernando Argenta “Instrumentos de la orquesta”. Banco Caminos

-Percy A. Scholes-“Diccionario Oxford de la Música”, vol. I-Edit.Herme-Edhasa-Barna-1984

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