Josep Mª. Jordán: Navidad con Luna Azul

LLETRES D’HORABAIXA

 

NAVIDAD CON LUNA AZUL

Josep Mª Jordán Galduf

 

Se acaba de presentar en Llíria un bonito libro de poemas de amor con el título de Luna azul (Edeta Editorial, 2018). Su autor es Jacinto Bruggera, un poeta peruano que lleva viviendo entre nosotros hace ya bastantes años. Es, pues, un vecino más de la población. Alguien que ha querido compartir con nosotros sus emociones y sus sentimientos, su sensibilidad y su humanidad.

El libro ha caído en mis manos y deseo transmitir aquí las impresiones que me ha producido. De pronto, he querido rastrear los poemas en que aparecía el adjetivo “azul” y el sustantivo “luna”, que son muchos. En efecto, en cerca de 20 versos aparece el color azul dando un brillo especial a las emociones del autor. Y en cerca de 30 ocasiones se hace presente la luna en el firmamento del libro.

Todo, así, se asemeja inundado de azul. “Llueve y hay agua en el jarrón azul”. “La luz azul del infinito cielo” es como tus ojos. “Eres ese cielo azul”. Estás “en esa playa azul” y tu sonrisa es una “marea azul”. Te contemplo “en este horizonte azul”. Hay una “bahía azul” y “entre las lámparas azules titila un universo”. Y está “ese sentimiento azul que le da luz a tu vida”. La mar tiene “ojos azules”. Y José Vicente Gasent tenía una “mirada azul” que “era luz de acequias y cañas”. ¿Quién fue aquella persona? Alguien que nos dejó hace ya mucho tiempo, el padre de Fina Gasent, “un campesino entero, de corazón y de alma”.

   Y la luna emerge redonda en numerosos versos del poemario. “Érase la luna”.  Una luna que “se acrecienta y se escuda desnuda”. Una luna a veces “indiscreta” que da luz al poeta. Una luna que tan pronto es “luna errante” como “luna de papel”. Una luna que “susurra” y “nos espera”. Una “luna plateada que se acurruca en las estrellas”. Una luna que acaricia la noche del poeta y a la que este envía sus besos de amor. Una luna que sirve también para iluminar los recuerdos del desamor. Una luna a la que, llena o nueva, también se le ha visto llorar. Una luna “errante” que se contempla como un sueño aquí en Llíria. Una luna que “se derrite” a veces ante los ojos del poeta y le invita a volver a vivir. Una luna “montada entre las acuarelas del sol”.

No sé quién será Jovita, la que aparece en el poema “El almendro” y de la que “nadie supo nunca más”. Pero sí que podemos conocer a las cuatro mujeres a quienes el poeta dedica su libro: Bárbara Chirivi, Inma Lerma, Carmen Orero y Rosalía Rosique. Que la luna azul ilumine nuestra Navidad y el año nuevo.

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