Manolo Vidagany: “Bernstein, el de West Side Story”

WEST SIDE STORY

Les suenan a  ustedes las sinfonías “Jeremías”, ”The Age of Ansiety”   o “Kaddisch ??…a un servidor no mucho….¿¿los ballets “Fancy Free” o “Facsimile”??….pues lo  mismo….¿¿comedias musicales como “On the Town” (se llevó al cine como “Un día en Nueva York, protagonizada por Frank Sinatra y Gene Kelly) ??.…este algo más,… pero si nos preguntamos por la música de la película con el título del artículo, aquí no nos equivocamos: esta música de “West Side Story”, todo lo que antes hemos citado y mucho más que se nos quedará en el tintero, ha sido escrito por LEONARD BERNSTEIN  (Lenny para los amigos), compositor, pianista y director de orquesta, del que en este mes de Agosto se celebra el centenario de su nacimiento (Lawrence, Massachusetts, 25 de Agosto de1918 +14 de Octubre de 1990 Nueva York).

Un personaje musical como Bernstein bien merece un puesto en la historia musical del siglo XX, y a raíz de estar oyendo un programa de radio, con él como protagonista, me decidí a dedicarle este pequeño homenaje, con unos pequeños datos sobre su trayectoria personal y artística en este centenario de su nacimiento.

Para comenzar diremos que, nacido en el seno de una familia judía, (procedían de Ucrania) su padre, hombre de negocios, no le apoyó mucho en sus clases de piano, por lo que Leonard tuvo que dar clases a sus compañeros jóvenes para ayudarse en sus estudios, en el Boston Latin School, donde se graduó en 1935.

Durante su estancia en la Universidad de Harvard, trabajó con Walter Piston y, después, en el Instituto Curtis, estudió con Fritz Reiner, del que obtuvo la única distinción “A” (sobresaliente) que este concedió en sus clases de dirección.

Conocido por sus buenas dotes para la dirección, en 1940 comenzó estudios con Koussevitzky en los cursos de verano de la Orquesta Sinfónica de Boston en los famosos conciertos de Tanglewood, llegando a ser el sustituto de este a su muerte, (en 1942 ya era su asistente) en 1951, tanto en la dirección como organización de los mismos. Habiendo sido ya nombrado director sustituto de la Filarmónica de Nueva York, en 1943 sustituyó a Bruno Walter en un concierto de la misma. Tuvo que hacer un solo ensayo -acompañado por Walter- ya que nunca había dirigido el D. Quijote de Strauss, obra a interpretar en el concierto, lo que constituyó su debut en la Orquesta, y ya se hizo cargo de esta desde 1958 a 1969, aunque siguió dirigiéndola hasta 1990 a cinco días de su muerte.

Por su ascendencia judía, también ha dirigido en Israel (Tel Aviv, 1947, inauguración del Auditorio Mann, 1957, donde realizó varias grabaciones, o en Monte Scopus, 1967, por la reunificación de Jerusalén.)   

Desde los años de la Filarmónica, fueron famosos sus “Conciertos para jóvenes”, en los que comentaba las obras del concierto, y que constituyeron un notable éxito de TV, ya que se emitieron desde 1958 hasta 1972, por lo que fue muy popular en EE.UU. Algunos se han grabado y representado en TV más de 30 años después.

En el campo de la ópera, ha sido el primer director americano en dirigir en la Scala de Milán a la misma María Callas; también ha dirigido en Munich (Wagner), Viena (Verdi), y desde 1970, ha efectuado  grabaciones con la Orquesta Filarmónica de Viena (que ya había hecho en Nueva York) con las integrales de las sinfonías de Beethoven, o Mahler, Brahms o Schumann.

Entre sus numerosas charlas y conferencias (“Conciertos para jóvenes” y otras actividades) fue seleccionado por la Universidad de Harvard para impartir una serie de clases de música, a las que llamó “La pregunta sin respuesta”, sobre la evolución de la música occidental, que aún pueden verse en libros y CD. En 1980, dirigió y presentó una serie sobre la música de Beethoven, invitado por la Orquesta Filarmónica de Viena.

El 25 de Diciembre de 1989, dirigió la Novena de Beethoven en Berlín (retransmitido a más de 20 países y una audiencia de más de 100 millones de personas) en uno de los actos de celebración de la caída del muro de Berlín, en el que parafraseó la “Oda a la Alegría” de Schiller, diciendo “Libertad” (“Freiheit) en lugar de “Alegría” (“Freude”)..”Estoy seguro de que Beethoven nos hubiera dado su consentimiento”, dijo.

Dentro de su faceta compositiva, abarca prácticamente todos los géneros: sinfonías, comedias musicales, ballets, oratorios, canto (llama la atención un ciclo de canciones infantiles “I Hate Music” (yo odio la música) que debe estar para oír….) operetas, ópera o música instrumental para solistas, cine (“La ley del silencio”),… hasta una obertura “política”, “Slava”.

Considerado como un  pianista de talento, fogoso director de orquesta, organizador y animador, y compositor popular, Bernstein es uno de los músicos más populares de la música americana. Se dice que su música apunta a lo espectacular, circulando entre las dudas y las grandes audacias, y que se mezclan las influencias de Stravinski, Copland, Mahler, el jazz, folclore, ópera italiana o el pop. Su lenguaje popular y accesible, llega a tratar los grandes temas de la condición humana (…como la fe perdida y reencontrada). Tal vez, su pronto reconocimiento de su “bisexualidad” (abandonó a su mujer para  vivir con su compañero, aunque pronto volvió a ella), y el diagnóstico de cáncer que acabó con su mujer en 1978, pudieron influir en sus ideas y el cambio en su forma de dirigir, más lenta y profunda. Algunos autores dicen que tal vez esto, constituyó su mayor grado de perfección en la última etapa de su carrera como director.

Su forma de dirigir, bastante gestual y algo exagerada (dicen algunos críticos), no fue óbice para ser apreciado y respetado por los músicos, por su trabajo con ellos e indicaciones, para llegar a obtener el efecto deseado en sus interpretaciones, especialmente los de Viena e Israel, y era considerado como uno de los mejores intérpretes de la música de Copland, Gerswhin, (de los que siempre que podía incluía su música en programa), Mahler o Brahms. Querido por el pueblo, el día de su entierro por las calles de Manhattan (padecía un enfisema pulmonar y falleció por un infarto a causa del tabaco), los obreros de la construcción le despidieron quitándose el casco y diciendo: “Goodbye Lenny”

Es ganador del Premio Kennedy (1980), premios Grammy durante años, Miembro de la Academia de Artes, Ciencias y Letras de Estado Unidos, Caballero de Gran Cruz al Mérito de la República de Italia, Gran Cruz al Mérito de la República Federal Alemana, Anillo de Oro (Viena 1982), Medalla de Oro de la Royal Philarmony Society (1987) o el Praemium Imperiale de Japón en 1990 entre otros.

Bien….supongo que dentro de unos días, se nos habrán olvidado (a mí el primero) la mitad de lo escrito en este artículo, pero siempre nos quedará la música de esta “West Side Story”, o “Romeo y Julieta” moderna (en la original eran “montescos” contra “capuletos” y en esta los “sharks”, portorriqueños, contra los “jets” estadounidenses) con su “Baile del gimnasio”, “América”, “Tonigth”, o “María”, que son ya unos clásicos en la historia de la música del siglo XX.

Vaya mi recuerdo a este gran músico, y espero que alguno de mi época, y a los que les guste su música, también lo hagan.

Gracias por leer

Fuentes: -“Enciclopedia Larousse de la Música”, tomo 1, Edit. Arcos-Vergara-1991

                -“Diccionario Oxford de la Música”, tomo 1, Edit. Edhasa-Hermes-1984

                -“Diccionario celebridades musicales”, Edit. Ramón Sopena-1973

                -Páginas de Internet-Wikipedia

 

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