Manolo Vidagany: El Compositor, música y sentimientos

MÚSICA Y SENTIMIENTOS

EL COMPOSITOR

Siempre me he sentido atraído por el pensamiento, la parte motora (o más humana, aunque a veces, desgraciadamente, no tanto) de las personas, y en varios artículos anteriores, he hecho referencia, bien directamente (Tchaikovski), o indirectamente (La Zarzuela, La Banda sonora), a esa sensibilidad “especial”, esas percepciones internas capaces de transmitirnos sentimientos, o sensaciones,  que siente el compositor para escribir un tema concreto o popular, una obra o concierto, desarrollar un género tan extenso como una zarzuela o una ópera, como lo concibe para un instrumento solista, para una orquesta, para una voz, un coro, misas, oratorios, etc., etc.  ¿Cómo viaja su cerebro por los distintos apartados…¿en que se inspira…¿qué le produce esa inspiración…¿por qué necesita expresar sus ideas escribiendo y no ejecutando…¿qué sentimientos experimenta al escribir.. ¿y cuando oye sus primeros esbozos…está satisfecho?…tiene dudas?…y muchas más preguntas.

Beethoven, Mozart o Wagner, ya no nos pueden decir nada de sus vivencias íntimas; de ellos, solo nos queda su música, sus escritos y cartas, y lo que nos aportan sus biógrafos de una manera más o menos subjetiva, así que….que mejor que echar mano al presente e intentar descifrar, al menos en parte, todos estos puntos?.

No todos tienen la suerte de tener “a  la puerta de casa” a una persona que te pueda contestar todas estas preguntas, y más, si esa persona está en tu círculo de amistades, así que, abusando de esa amistad, me he permitido invitar a este artículo a nuestro paisano y buen amigo Pepe Alamá Gil, sobradamente conocido en su faceta de compositor dentro del mundo musical valenciano y nacional y que, amablemente, ha accedido, desde su propio interior, a  ofrecernos su respuesta a estas preguntas tan interesantes dentro de este mundo tan apasionante de la Música.

Al proponerle este tema, Pepe  no dudó en ningún momento en aceptar esta “proposición”, -suficiente muestra de su amabilidad y sencillez-, y una vez puestos en claro los objetivos de este artículo, y ya poniendo  en un   “aprieto” a Pepe, pues se trata de unos aspectos tan subjetivos y personales,  me permito enviarle la primera pregunta:

  1. ¿Cómo y cuando apareció en ti la necesidad de componer, porque….¿es una necesidad…

J.A. Realmente no fue muy pronto, ya que estuve estudiando en Llíria hasta que por razones puramente académicas y para la obtención de las asignaturas necesarias, y obtener con ello las titulaciones requeridas para el desempeño de la actividad profesional,  me vi en la necesidad de desplazarme al Conservatorio de Valencia donde indudablemente encontré los ilimitados medios que en Llíria carecía. Conocer el Conservatorio de Valencia debido a la necesidad expuesta anteriormente supuso para mí además, descubrir en vivo y en directo un nuevo e inédito espacio, el de la música fuera del estímulo por la obtención de un título y con ello, descubrir la grandeza de la música desde otra perspectiva diferente, como fue la práctica  del piano como instrumento polifónico, el conocimiento de la Armonía en toda su amplitud sin ceñirme al curso imprescindible para el currículo como se exigía en el plan de estudios en vigor en aquellos años, la rica experiencia del estudio del contrapunto y la fuga y el estudio de multitud de asignaturas no obligatorias como la composición, que desde el primer momento me embrujaron y que no dejé de estudiar; por ello, fue posiblemente este cúmulo de experiencias  lo que provocó en mí la inquietud (no la necesidad) de introducirme y experimentar el maravilloso mundo de la composición, actividad que continué desarrollando durante muchos años posterior y paralelamente a mi actividad como profesor tanto de las Bandas municipales de Madrid como de Valencia.

  1. P. ¿Qué es para ti la inspiración… ¿Qué te la produce…¿un texto…¿una imagen….¿una situación..

 J.A. Cuando me enfrento a una nueva composición musical suelo tomarme un dilatado periodo de tiempo de reflexión hasta encontrar el camino que la peculiaridad de la obra o la meta a la que va dirigida me impone que debo seguir y he de confesar que en muchas ocasiones no es poco, por las contradicciones que su elaboración me genera, puesto que creo que hay mucha música muy buena escrita y mucha de excelente calidad, y creo además, que a lo largo de la historia se ha llegado muy alto en este tema, por lo que cualquier incursión o nuevo proyecto no debe ser  ni baladí ni anodino, lo que por propia exigencia me pone las cosas más complicadas, pero siempre al final un día surge una idea y consecutivamente durante muchas y perseverantes noches de trabajo y no de inspiración, estas suelen culminar en que la composición vea la luz.

  1. P. ¿Qué sensaciones tienes cuando escribes…para uno solo…conjunto…igual para todos o depende del texto o momento…

J.A. Para responder a esta pregunta debo necesariamente recurrir al concepto Estética que por una parte, es la rama que tiene por objeto el estudio de la esencia y la percepción de la belleza; y puede significar además, el estudio de la percepción  en general, sea sensorial, o entendida de manera más amplia, puesto que, siendo el principal objetivo de mis composiciones y lo verdaderamente importante; provocar una reacción emocional en el receptor, es decir, no  lo que yo pueda sentir como autor, sino, lo que puedo hacer sentir al receptor de mi obra como finalidad de ella misma, y lo que debo intentar lograr es, en cada caso y por medio de los diferentes recursos y técnicas compositivas, que, sin necesidad de que yo lo exprese directamente, sea la imaginación del auditor la que construya el mensaje que transmite la obra, tanto cuando  la obra tiene un significado concreto, como cuando solo pretendo, que el objetivo sea lo que el receptor imagine.

  1. Cuando escribes…tienes cambios de ánimo según el tema?…te animas?…te deprimes?…

J.A. Durante el proceso de composición intento ser frío ante las emociones, puesto que como he indicado anteriormente no solo es importante el impacto que en mi deba producir la música sino que debo tener en cuenta a quien va dirigida y la circunstancia que me impulsa en su creación, procurando para ello que las vicisitudes particulares no supongan alteración de los objetivos establecidos, y por supuesto, no dejándome llevar por los estímulos emocionales, pero siempre teniendo en cuenta que a la primera persona que le debe gustar lo que hago es a mí mismo y te puedo asegurar que esta satisfacción no todos los días se consigue.

    ….Ante mi “insistencia” sobre esa… “satisfacción que no todos los días se consigue”,… Pepe me asevera que, cuando termina una composición,….siempre colma  mi total satisfacción en mis ideas y deseos”

  1. Es difícil componer por encargo?…grandes compositores lo han hecho…se compone igual que por libre?..

J.A. Para mí no existe diferencia entre una composición por encargo y otra procedente de mi propio estímulo, y me enfrento a todas ellas con la misma intensidad, medios, recursos y técnicas; la sutil diferencia entre ambas radica en la finalidad a la que van dirigidas cada una de ellas, puesto que este extremo, solo polariza algunos de los elementos y medios utilizados y la forma musical requerida para su realización.

  ….Esta respuesta me indujo a -dejando aparte los medios y técnicas compositivas-  preguntarle por la parte más…“sentimental” del tema del encargo, a lo que Pepe me aseguró que “por supuesto, si el tema propuesto no me interesa, no lo acepto”. Buena respuesta.

  1. P. ¿Sientes preferencia por un tipo determinado de composición o tema?…

J.A. Bien, esta pregunta debo considerarla de gran importancia en el contexto de la entrevista, puesto que también en el mundo de la composición existe el género “Chico” y conozco excelentes compositores que por la circunstancia de su ubicación en él son infravalorados, como si solo los autores de las grandes sinfonías fueran los poseedores del don de la composición y esto es un tremendo error, hay veces que en el tratamiento del tema de un pasodoble o marcha de procesión hay más musicalidad que en composiciones de gran formato y extensa instrumentación, por lo que pienso que la calidad de la música puede estar perfectamente tanto dentro de una composición humilde como en otra de la que podríamos llamar “High level” .

  1. P. ¿Qué sientes cuando acabas la composición….y en el estreno?..

J.A. Hace no muchos años los medios para componer música se limitaban esencialmente a la formación académica, un piano y mucha imaginación por parte del compositor para vislumbrar el resultado de la distribución orquestal de los elementos procedentes de este instrumento, afortunadamente hoy, tenemos nuevos medios electrónicos que facilitan en un alto porcentaje de realidad el proceso de la composición de una obra musical por medio de procesadores y reproductores y aunque esto puede ser de gran ayuda para el compositor, no impide en absoluto la incertidumbre y desasosiego ante el efecto deseable por el autor en su resultado y el grado de satisfacción en el auditorio, que no se constatan hasta su ejecución física.

  1. P. Dentro del terreno profesional… ¿Cómo  ves la situación actual…hay salidas…qué círculos?…

J.A. Realmente conozco a muy pocos compositores que su supervivencia no esté auxiliada por otras dedicaciones musicales profesionales (docencia, práctica instrumental, ejercicio profesional, etc.) lo que me lleva a comprobar que la situación actual, debido a la evolución desmesurada de las comunicaciones, el uso descontrolado y provechoso para terceros de las creaciones musicales por parte de entidades poco respetuosas y la desprotección manifiesta de los derechos del autor, están creando una situación en exceso poco halagüeña para quien decida dedicar su vida exclusivamente a este maravilloso arte.

  1. P. Que consejos darías a los estudiantes de composición…

J.A. Más que consejos me gustaría darles estímulos, crearles ilusión y que entendieran que las razones expuestas anteriormente son muy reales y que con ello proyectaran su futuro en el mundo de la composición musical y si su vocación y objetivos son el campo de la creación, que tengan en cuenta las vicisitudes enunciadas para poder superarlas con éxito y si la providencia les ha dotado del don de la creatividad que no olviden que los medios son solo medios, la formación académica es lo más esencial y sin ella poco podrán alcanzar, así como, si desean lograr sus objetivos trazados, deberán asumir profundamente las expresiones: constancia, tenacidad, esfuerzo, sacrificio, tiempo y por supuesto medios.

Bien pues…después de las preguntas, estas son, a grandes rasgos, las repuestas de Pepe Alamá, “sus respuestas”, a estas interrogantes que le hemos planteado sobre el “interior” del compositor en la composición de sus obras, qué lo mueve, qué lo inspira, qué siente ante el desafío, sus dudas, sus alegrías, etc. etc., esa visión tan particular, que Pepe nos ha mostrado a través de su “yo”, de su propio interior, y que sin ningún tapujo, nos ha mostrado tan amablemente.

Para los que no conozcan la trayectoria musical de Pepe Alamá, su carrera profesional comenzó allá por…bueno, hace muchos años, pues más o menos, todos íbamos por los mismos derroteros, pero sí debo destacar su obra musical que abarca composiciones para Banda, Orquesta, Cámara y Coro, Premios como el “Villa de Madrid” en 2004 con la obra para Banda “Nexos”, ganador del 5º Concurso de Composición “Isla de la Gomera” por su obra “Relieves” para Orquesta de Cámara, dos nominaciones a Mejor Autor de Música Clásica en la V Edición de premios de la SGAE, sus composiciones se editan internacionalmente (Edit. Piles, Molenaar), sintonías como la de Radio 9 , numerosas piezas populares de música de cámara, transcripciones y arreglos para bandas, coros o grupos instrumentales, su pertenencia como profesor de clarinete en las Bandas Municipales de  Madrid y Valencia,… en fin, una dilatada vida de estudio y trabajo.

………El objeto de este artículo era profundizar en ese interior del compositor, lo que podríamos llamar como…..su “motor de trabajo”. Durante los contactos mantenidos con Pepe Alamá, (un par de cortados por su parte y otro par de cervezas por la mía) he constatado, que los “motores de trabajo” o inspiraciones,  son tantos como los pensamientos individuales de cada persona. Obviamente, son sus respuestas, y si preguntáramos a otros compositores, tendríamos respuestas parecidas, diferentes o contrarias. Cada uno, como seres vivos que somos, actuamos según nuestras vivencias, ambientes y nuestro alrededor que nos condiciona. Como enfocamos esos aspectos, es lo que nos define.

En nuestra conversación han aparecido situaciones como los estudios, -con referencias a un maestro común como Amando Blanquer-, grandes maestros como Bach (…no sé si tendrá algo que ver con las máximas calificaciones de Pepe en Contrapunto y Fuga), el encargo de cuatro compañeros clarinetistas, a los que Pepe dedicó  un cuarteto con las características individuales de cada uno (…atención al interior del otro), o el relato de Blanquer sobre una composición de Bach y su supervivencia (…obra hecha con el corazón), un artículo en el periódico Las Provincias con motivo de su reciente jubilación, fruto de su labor profesional (…y un poco a “traición” por parte del periodista) y hasta en algunos momentos, una cierta “pugna” entre él y yo por aclarar algunos conceptos, (como se ve, una charla bastante intensa del mundo musical y también personal), y sobre todo, una disposición al análisis y reflexión del “todo”, por dejar bien claros sus conceptos, tanto en lo personal como profesional. Como dijo en un momento, su situación profesional, le permite elegir y ser libre en su  obra, cosa harto difícil hoy en día.

Podríamos decir que existen varios tipos de inspiración: la poética, la amorosa, la épica,  la etc. etc. etc., en fin,…tantas como se nos ocurran o la situación particular de cada uno nos dicte. La de Pepe Alamá me atrevería a decir que, sin faltar nada de lo anterior, es la inspiración reflexionada, meditada, la del trabajo, constancia y tenacidad. Un último  cortado por ambas partes, con la agradable presencia de Josema en la sesión fotográfica, nos mantuvo a los tres durante una hora larga con conversaciones relacionadas con la música, tradiciones y folklore lliriano -de las que demostró un vasto conocimiento-, o su interés por personas a las que ha tratado en su trayectoria como docente, refuerza lo dicho anteriormente, así que……con todo este bagaje a cuestas, creo que el retrato que mejor define su carácter y remate de su personalidad, son las recomendaciones que ofrece en una de sus respuestas a los futuros compositores, (que yo, con respeto y su permiso, hago extensiva a cualquier actividad de trabajo o estudio), y que vuelvo a exponer como recuerdo:….  “la formación académica es lo más esencial y sin ella poco podrán alcanzar, así como, si desean lograr sus objetivos trazados, deberán asumir profundamente las expresiones: constancia, tenacidad, esfuerzo, sacrificio, tiempo y por supuesto medios.”

Bueno..ya como final, decir que el periódico Las Provincias publicó durante estos días, un reportaje en el que daba cuenta de su jubilación como miembro de la Banda Municipal de Valencia, así que, en primer lugar, felicitar a Pepe por su ya “práctica” jubilación como miembro de la Banda (quizás ahora,  disponiendo de más tiempo….) y también,  por supuesto,  agradecerle su especial colaboración en este “marrón” de los “sentimientos generales” en una única persona (espero no haberle causado muchas molestias con ello), y desearle una vida llena de éxitos, y sobre todo, su “satisfacción” personal por el trabajo bien hecho, esa consecución de los objetivos y deseos, que es lo que de verdad le  llena a uno.  Gracias Pepe  y suerte en la nueva vida.

PD.- Hay un punto en el que ninguno de los dos hemos tenido ninguna “pugna”: desearles unas Felices Fiestas y un Próspero Año Nuevo. Que ustedes lo disfruten.

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