Urbanización de la música

(Manolo Vidagany) Una de mis aficiones favoritas es el senderismo y las caminatas por nuestros lares, aunque no sé si se trata de afición o una forma de pasar el tiempo, ya que, se “supone”…, que los jubilados tenemos todo el tiempo para hacer lo que nos dé la gana. Es posible que no tengamos una….. “obligación legal”, pero de las otras…..a porrillo. Pueden preguntar a cualquier jubilado si es así -seguro que la respuesta es un SI rotundo a las otras- pero en mi caso, “patearme” Sierra Nevada, el Atlas marroquí o los Alpes suizos, (todo entre 3.500 y 4.200 m.s.n.m), ya necesita de una cierta dosis de preparación, afición y ganas de cansarse, así que, creo que es afición (o una especie de desafío con uno mismo) y no puro pasatiempo, pues pienso (no encuentro otra justificación), que las alturas, el   esfuerzo y el cansancio, nos “ponen” en nuestro sitio y nos hacen ver nuestra “insignificante” pequeñez en este mundo.

Aunque el título del artículo pueda sugerir otra interpretación (nada más acorde con la música), viene a cuento esta introducción porque un día de estos, caminando aprisa (no sé pasear) por las urbanizaciones que rodean todo el camino de San Vicente, (desde el Regalón, Puchilis -o Puig i Lis-, Formidables, etc., hasta Montejarque), iba fijándome en nombres curiosos de las calles que pasaba, y hubo una entre ellas que me atrajo sobremanera, por la cantidad de nombres de músicos que rotulaban sus calles.

Echando mano a un par de mapas de la ciudad y sus urbanizaciones del año 2007, pude comprobar las “tendencias” de cada urbanización y, aunque de antemano, desconozco que criterios y a quien corresponde la rotulación de dichas calles, para asegurarme de su actualización, me proveí en la Oficina de Turismo, de unos cuantos mapas actuales (de los disponibles, porque falta alguno), de las distintas urbanizaciones para dar los datos más correctos posibles.

Como considero apropiado (y estoy gratamente sorprendido) que en la ciudad de la música, los nombres dedicados a músicos se extiendan también a ellas, y aunque no las he pateado todas, (igual ahora con los planos, lo hago), he aquí algunos ejemplos en las más conocidas. No todos son musicales, pero podrían servir de referencia de las preferencias de sus residentes, la Administración, o común acuerdo entre ambas partes. Independientemente de los criterios, o poder de resolución utilizados para darles nombre, paso a dar cuenta de esta relación tan “agradablemente” curiosa.

El Regalón está prácticamente dedicada a los pájaros: Abellerols, Verderols, Estornells, Merles, Paixarells, Esparver,…hasta el gran Mussol, forman parte de este conglomerado de calles de esta urbanización tan conocida, pero…tan desconocida por estas nomenclaturas para la mayoría de los no residentes.

Montecollado se decanta por las islas: Mallorca, Ibiza, Menorca, Tabarca o Canarias y vientos como Migjorn, Garbí, LLebeig, etc.

Caramello, por las constelaciones y planetas, como la Osa Mayor, la Menor, Saturno, Júpiter, Neptuno, Venus o la Tierra, y fenómenos atmosféricos como la Gota Freda, la Boira, la Tronada, el Llamp o el Granís.

Otras se decantan por animales de campo, pequeños y grandes: Caragol, Fardatxo o Sargantana, y Rabosa, Gineta, Llop o Eriço, y flores y plantas como Begonies, Margarida, Clavells, o Llentiscle, Olivarda o Romaní. El Secanet a peces: Truita, Llisa, Carpa, Tenca o Samaruc. Este samaruc, es endémico de la región.

La de Sant Miquel (cerca de Oasis y Jardín de Lauro), parece dedicada al Arte, ya que cuenta con calle Escultor Capuz, calle Literato Azorín, calle del escritor Gabriel Miró, y los pintores Murillo, Velázquez, Rembrandt, Salvador Abril o Goya. Escultura, literatura y pintura, presentes.

Nombres de calles dedicadas a toda clase de plantas, comarcas, ríos, deportistas, etc., y toda suerte de personajes más o menos conocidos, pueblan estas urbanizaciones que rodean la ciudad.

Puchilis (o Puig i Lis) cuenta con nombres que desconozco. Hay un Tomas Gil Serrano, (parece relacionado con la tauromaquia) y ya aparece con dos músicos: Violinista Alós Tormo, que corresponde al violinista valenciano Juan Alós Tormo, concertista y catedrático, al que recuerdo de mis años estudiantiles en el Conservatorio de Valencia, y calle Ruperto Chapí, el compositor de Villena, uno de los mejores “zarzueleros”, y autor de la famosa zarzuela “La Revoltosa”, o “El Rey que rabió”.

El Safareig es ya más musical, y aunque destacan las dedicadas al profesor Santiago Grisolía, al doctor Gregorio Marañón y una al maestro –paisano nuestro- Manuel Miguel, -más conocido como D. Manuel “Conches”-, en su parte derecha (sur), ya aparecen calles dedicadas a músicos, como Federico Chueca, el madrileño autor de “La Gran vía”, “Agua, azucarillos y aguardiente” o “La Alegría de la Huerta”; calle del Mestre Guerrero (Jacinto), el toledano autor de “El Huesped del Sevillano”(…..Fieeeel espaada triunnfadooraa……) o “La Rosa del Azafrán”, y las calles de Severiano Soutullo y Juan Vert, (el primero gallego y el segundo de Carcaixent), autores de “La Leyenda del beso” (cuyo tema central hicieron famoso el grupo Mocedades con la canción Amor de hombre) y “La del Soto del Parral, y en la parte derecha (norte), “metidos” entre montañas (calles de Alpes, Andes, Pirineos o Sierra Morena) nombres como Amadeo Vives, nacido cerca de Monserrat (“Doña Francisquita” y “Maruxa”); Pablo Luna, aragonés y autor de “Molinos de viento” y “El niño Judío” (…Des-paña vengoooo…Des-paña sooyy….); Mestre Arrieta (Pascual Emilio), el navarro autor de la ópera “Marina”, y Federico Moreno Torroba, autor de “Luisa Fernanda”. No podían faltar nuestras Bandas de música, y, en esta, aparecen calle de la Banda Primitiva y calle de la Unión Musical.

Ya llegando a Montejarque, y juntas, Oasis de San Vicent y San Vicent nos ofrecen dos colosos de la pintura, como lo fueron Joaquín Sorolla y José Benlliure, y en música, a la siempre querida y recordada Concha Piquer, la tonadillera por excelencia en su época, y al pianista valenciano José Iturbi, (los azulejos están un poco “averiados”) de fama universal, y triunfador, sobre todo, en Estados Unidos como concertista y director, actuando en varias películas como “Levando anclas”, junto a Frank Sinatra. Un servidor, aún pudo ver una escayola de sus manos (en mis años estudiantiles) en casa de Dª Consuelo Lapiedra, lliriana y profesora de piano del Conservatorio de Valencia, a la que los jóvenes de Lliria, visitábamos en nuestra asistencia al Conservatorio.

Aunque la extensión sobre estas urbanizaciones ha sido corta, dejo para la última a la urbanización Montejarque, la más “musical” por excelencia, y por ser la que me llamó la atención en cuanto a sus nomenclaturas. En el mapa de 2007, empieza por la calle Músico Soler -según entras por el antiguo desguace-, y en el actual, esta calle ha desaparecido (ignoro el por qué, aunque me ha “fastidiado” el poco trabajo que había hecho sobre ella) y se ha “convertido” en una larga Avenida de la Música, en la que convergen, por la izquierda (según bajas del desguace), la calle dedicada a Manuel de Falla, (“El Amor Brujo” y “el Sombrero de tres Picos”); en la parte trasera, calle Músico Padilla, el autor del pasodoble “Valencia”, (curiosamente, el maestro Padilla era de Almería); una dedicada al gaditano Felipe Campuzano, popular pianista y compositor de temas populares; otra denominada La Sarsuela (en el mapa) aunque debe ser Zarzuela; la calle Mestre Rodrigo, que por cierto, también aparece eliminada en esta nueva versión de los mapas (“Concierto de Aranjuez” o “Fantasía para un gentilhombre”). Y esta avenida de la Música, “estaba”, precedida (porque no existe, pero ya citada en su principio), por la calle de Músico Soler (justo en el actual bar Martín), con mi duda de, si se refería al Padre Soler, nacido en Olot, organista de El Escorial y considerado el mejor compositor del XVIII o al valenciano Vicente Martín y Soler,(no muy seguro, porque es Soler de segundo apellido) conocido en Italia como “Martini lo Spagnuolo”, y autor de “Una cosa rara”, representada hace algún año en el Palau de les Arts. Por lo menos, ya que no “existe”, sirve de información, aunque no sé si acertada en cuanto al personaje. De una manera u otra, confluyen a esta calle (bajando por la derecha desde el Bar Martín), la de Antonio Vivaldi, el de “Las Cuatro Estaciones”, y conocido como el “cura rojo”. (Si recuerdan el artículo “Los otros oficios”…….), y la calle Músico Espí, del que no he conseguido ninguna referencia (preguntando a residentes, desconocen su procedencia).Tiene dedicada una plaza…y una falla….en Valencia.

Más a la derecha, (convergiendo desde la Avenida de Chopin, que dejo para el final) está la calle Juan Crisóstomo Arriaga, compositor vasco autor de “Los esclavos felices” y que falleció muy joven. Junto a esta, la dedicada al guitarrista Andrés Segovia, uno de los pilares de la música para guitarra en España y conocido mundialmente.

Le siguen calle Music Gomis que, posiblemente, (no he encontrado otra referencia, pese haber preguntado a algún residente si conocía su origen) se refiere a José Melchor Gomis y Colomer, (la única referencia “apropiada” al caso en Wiquipedia) nacido en Onteniente. De carácter liberal, régimen que marcó su vida, se le atribuye el “Himno de Riego”, -adoptado por la Segunda República- y dirigió la Banda de la Milicia Nacional tras el triunfo de este (Riego).

Más abajo, la calle de Juan Bautista Cabanilles, el gran organista de Algemesí (1644) que fue considerado el Bach español y autor de una gran obra para órgano. Recuerdo una, interpretada por la banda, “Tocata y Batalla Imperial”, que se tocó en un certamen allá por los 60.

Más abajo aún, calle del madrileño Maestro Barbieri, (Francisco Asenjo Barbieri), otro gran zarzuelista, autor de obras como “El Barberillo de Lavapiés” o “Pan y Toros”; calle de Enrique Granados, el gran pianista y compositor catalán, muerto en el naufragio del “Sussex” en el Canal de la Mancha y autor de “Goyescas”, y, para finalizar esta urbanización tan musical, queda, paralela a la Avenida de la Música, la Avenida de Federico Chopín, (ya “avisada” anteriormente), el gran pianista polaco, que dotó al piano de una expresión poética (en contraste con Listz, de un tono más exaltado), afincado durante una temporada en la Cartuja de Valldemosa (Mallorca), y acompañado por la novelista francesa Aurore Dupin, conocida por el seudónimo de George Sand, y por su novela “Un invierno en Mallorca”.

Las urbanizaciones a la derecha del camino de San Vicent, son las más “pisadas” en mis recorridos y, aunque posiblemente, -y después de comprobados los planos-, en el resto de urbanizaciones que se encuentran en nuestro término municipal, exista algún nombre más, dedicado a este noble arte de la música, dudo que ninguna posea el gran número que tiene Montejarque, por lo cual, si a Lliria, (entre Buñol y Cullera) se la conoce por la Ciudad de la Música, Montejarque, con 14 calles (entre Safareig 10 calles), se gana el título de la Urbanización de la Música.

Como anécdota, me pregunto que habrán pensado los residentes de estas calles, cuando a las ocho y media de la tarde de un domingo –y “apretando” el calor, o “la” calor, como dicen en Murcia- se les acerca alguien, cámara en ristre, y preguntando si conocen al beneficiado con la rotulación de su calle……. Me quedo sin saber la respuesta.

Espero que este trabajo (humorístico y relajante para el verano, ya que los jubilados no tenemos nada que hacer), y el título que le he adjudicado a la urbanización, me reporte alguna cerveza por parte de un conocido mío, habitante de élla.

Gracias por leer.

Fuentes:

  • Mapas, Oficina de Turismo de Lliria.
  • Luis Sagi Vela, tema de Zarzuela-“Grandes Temas de la Música”-Salvat-1991
  • Juan Manén “Diccionario de celebridades musicales”-Edit.R.Sopena-1973

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