Más allá de las Bandas. Rondallas de Llíria

En todos los sitios que visitas, viajas o paseas, tanto en la provincia como fuera de ella, la pregunta obligada de la gente es:…¿y tú…de dónde eres?….La respuesta es bien  sabida: …!de Lliria!….(en Valencia, si estás muy fuera de la Comunidad), y la contestación a la respuesta también está clara:…!ah si, el pueblo de las Bandas de Música!….Todos conocen a  Lliria por las Bandas de Música. Bueno, aficionado como  soy a los chascarrillos, refranes y otras cosas por el estilo, quiero emplear aquí uno muy popular y que viene al caso: “No solo de  pan vive el hombre”…..bien, pues no solo hay Bandas en Lliria, también hay Rondallas, unas agrupaciones de instrumentos de cuerda muy conocidas por nosotros, con una gran tradición en la ciudad, y de las que intentaré dar una pequeña reseña para su mejor conocimiento.

 En primer lugar,… ¿qué es una rondalla?...; las diversas fuentes, dicen que la palabra rondalla deriva de “Ronda”, la típica serenata que por las noches, en las festividades y celebraciones, (o alguna “exaltación” del momento), dedicaban los grupos de jóvenes (y no tan jóvenes) a sus enamoradas y amistades; además,  todos tenemos guardada la imagen medieval del trovador o el juglar, rondando y cantando, a la luz de la luna, a la dama o princesa en la torre del castillo. Desde este punto de vista, está claro lo de “Ronda”, pero…¿y rondalla?…pudiera haber sido “rondada”,…”rondadera”……“rondón” (si hubiera sido de gran duración, claro), pero rondalla por ronda?…

  La voz “rondalla”, aparece definida como una agrupación de instrumentos de cuerda, con guitarras, bandurrias, laudes, etc., y también como “cuento” o patraña. Entre ”otros” cuentos y patrañas, podemos destacar las “rondalles” de Enric Valor o las “Rondaies Mallorquines” de Mn. Antoni Mª Alcover (bajo el seudónimo de Jordi d’es recó) con un marcado carácter popular.

    Buscando una posible definición y origen al nombre, recordé unas frases que me……“llevaron” a dar un vistazo a las “Mocedades del Cid”, del ilustre valenciano Guillén de Castro (1569-1631, e inspirada en el ciclo de romances del Cid, como el Cantar o las Gestas) y encontré el siguiente párrafo, dicho por el Conde Lozano, padre de  Dª Jimena, por la afrenta hecha por este, al honor de Diego Laínez, padre del Cid……”Esta opinión es honrada. Procure siempre “acertalla” el honrado y  principal, pero si la acierta mal, “defendella” y  no “enmendalla”…….(el Cid, tuvo que matar al padre de Jimena para vengar el honor del suyo)….. “Acertalla” por acertarla, “defendella” por defenderla, (también aparece “sostenella” por sostenerla -se refiere a sostener la espada del reto-) “enmendalla” por enmendarla. Otras expresiones, como  “armalle” por armarle, “dalle” por darle, “publicallo” por publicarlo o “tomalla” por tomarla, forman parte del vocabulario de  esta obra teatral.

      Me pregunto…¿es posible que en algún momento de aquel entonces, dado que las voces referidas y la ronda se corresponden en la época, se hubiera pronunciado, por casualidad, la expresión “vamos a rondarla”…. y transformada en “vamos a rondalla”?. Teniendo en cuenta las terminaciones verbales  anteriores, esta podría ser una posible explicación a la transformación de “Ronda” por “Rondalla”, y el uso de este nombre para las agrupaciones que hacían este cometido, aunque esto ya se escapa de mis manos y dejo el asunto a los  entendidos. Solo ha sido una pequeña suposición, y no sé si buena o mala, ya que me quedo igual como estaba.

   Bien, de una manera u otra, la evolución de esta agrupación podríamos decir que se ha decantado en dos vertientes: la festiva o más popular,  y la más “concertante”. En la festiva, aparte  de las funciones de “ronda” de los admiradores o enamorados, también se celebraban actuaciones  o rondas “particulares” en casas de amigos y benefactores, bien como agradecimiento por algún favor, bien para “recoger” donativos, o  simplemente para reunirse grupos de amigos aficionados y pasárselo bien (usos que hicieron nuestras rondallas). Las actuaciones festivas, tanto lúdicas como religiosas, también formaban parte de esta actividad. Aquí en Valencia, tradiciones tan populares como “Los Mayos” (la noche del 30 de Abril), con los cantos a la Virgen y a las  mozas de “buen ver”, aun son muy populares por la Serranía y  la comarca de Requena-Utiel. También las “albadas serranas” en la zona de  Castellón y Valencia, (a diferencia de las “albaes” de  la zona de huerta, que se acompañan con “dolçaina i tabalet”) se suelen cantar acompañadas por esta agrupación de cuerda (S. Seguí). En otras parcelas de esta formación que cumple estos cometidos, también se pueden incluir  a los grupos de “mariachis” mejicanos, con la incorporación de instrumentos como las trompetas o violines, o las famosas “estudiantinas” o ”tunas” universitarias tan conocidas en nuestro país. Canciones para cualquier clase de celebración, bodas, cumpleaños, -como las famosas “Mañanitas” o los no menos famosos “Clavelitos” tuneros-, y toda suerte de arreglos para ser interpretados en cualquier lugar y momento, forman el repertorio de esta “vertiente”.   Estas formaciones, también se desarrollan en México y Filipinas; ambos con influencia española disponen de esta clase de agrupaciones. Las rondallas  y  tunas en la mayoría de Universidades son muy populares en Centro y Sudamérica.  

  En la otra vertiente, es donde entran nuestras dos representantes: Orquesta de Plectro “El Micalet” y la Agrupación Musical Edetana “Vicente Giménez”. Estas agrupaciones (todas en general), disponen de un repertorio más de concierto, el cual está formado por obras como zarzuelas, danzas, preludios, oberturas, arreglos de ópera o sinfonías, etc., y además de los instrumentos típicos de la rondalla, ya se añaden instrumentos de arco y percusión. Igualmente, cuentan con la colaboración de  solistas de cuerda, canto o instrumentistas de viento madera, especialmente oboes o flautas. También se escriben obras originales para esta agrupación y sus actuaciones ya se desarrollan en recintos especialmente preparados para la actividad de concierto.

   Y ya……centrándonos en ellas, comenzamos con la fundación de la Orquesta de Plectro “El Micalet”, fundada en 1956 por  Manuel Gómez Martínez, a la sazón, músico amateur y trompa solista de la Banda Primitiva. Unos años antes (1950), Manuel ya tomaba contactos con otros aficionados amantes de la música y este tipo de agrupación, con los cuales  inició la andadura hasta la creación de esta. Sus conocimientos musicales como solista de la Primitiva, le hicieron  tomar las riendas de la rondalla en la dirección y en los arreglos musicales para ella, así como prestar el uso de su casa para ensayos y reuniones. A pesar de su “no” profesionalidad, y dedicado a sus labores del campo, supo y pudo dar a esta agrupación, la forma y el carácter que la llevaron a conseguir premios y distinciones en toda la geografía española. En la actualidad, y siguiendo la trayectoria de éxitos, está dirigida por su hijo, Miguel Gómez, excelente trompista, (al igual que su hermano Juan Manuel Gómez “De Edeta” y el hijo de este, Juan Manuel).

No creo que en el mundo musical de Lliria, haya alguien que no conozca a la saga de “Els Solitos”, sobrenombre por el que son conocidos, y que llevan con orgullo.

 Ha sido dirigida por grandes maestros, y cuenta entre sus Directores de Honor  con, José  María Cervera Lloret, Francisco Cebrián (vinculados a la Banda Primitiva), Rafael Talens Pelló, -ya fallecidos-, o Enrique García Asensio y Salvador Chuliá entre los actuales.

   La otra gran rondalla, la Agrupación Musical Edetana “Vicente Giménez”,  fue fundada por   Vicente Giménez Martí.  Tuvo unos antecedentes con la “Orquesta Anderdo”, también fundada por él, (que limitaba sus actuaciones a la época estival de sus vacaciones); en 1943 ya se menciona una “rondalla”, (en la que era su director) y sobre 1948 aparece como “Rondalla Edetana”, hasta la fecha de 1955, en que toma el nombre de “Agrupación Musical Edetana”. El complemento de “Vicente Giménez”, fue adoptado por todos los asistentes (el mismo  día de su entierro), como homenaje a su labor.

 Vicente Giménez, fue un gran músico lliriano de su época. Alumno aventajado de otro gran músico de Lliria (Benjamín Lapiedra), se trasladó a Madrid, donde tras una prueba-oposición (1921), ingresó como primer violín en la Orquesta Filarmónica.  Posteriormente (1935), pasa a ocupar el puesto de primer violín en la recién creada Orquesta Nacional de España (ambas con el director B. Pérez Casas) y en 1943, ingresa como primer violín en la Orquesta de Valencia, donde permaneció hasta su fallecimiento. Bajo su dirección -y los “arreglos” personales que hacía del repertorio-, obtuvo el nivel que la hizo ser reconocida con distintos premios y distinciones. Sus hijos, José Luis y Miguel Angel, pese a no dedicar sus actividades profesionales a la música, siempre han estado colaborando con “sus” bandurrias.   

    Entre sus directores principales, cabe destacar a Manuel Galduf Verdeguer (nuestro reconocido director), Vicente Barona, Francisco Rioja, José Asensi o  Rafael Villarejo, todos vinculados con la Primitiva, o Miguel Gorrea, Alvaro Albiach (actual director de la Orquesta de Extremadura) y Manuel Enguidanos, vinculados a la Unión Musical, una buena muestra de la adaptabilidad de esta agrupación

 En la actualidad está dirigida por Vivian Gutierrez (asimismo, directora del Coro de la Unión Musical).

   Ya casi finalizando esta pequeña reseña sobre las rondallas llirianas, cabe destacar, al igual que a sus fundadores, a la cantidad de personas que prestaron su ilusión y su trabajo a ellas. Es innumerable. En un artículo anterior sobre la Zarzuela ya resalté la capacidad de trabajo y ganas que tenían sus componentes y por lo  que fueron  y son recordados. Pues bien…además de sus fundadores,  nombres como “Palela”, Bori, o “Barreta” por  la “Vicente Gimenez” o, Enrique  Vela, Francisco Bayarri o José Gorriz por “El Micalet”, entre otros muchos músicos, directivos y simpatizantes, han hecho que con sus premios, certámenes, festivales y toda clase de actividades relacionadas, el nombre de Lliria y su música, sea reconocido y engrandecido por donde van. En aquellas épocas, los pocos medios, muchas horas y mucho trabajo, se “lidiaban” con las ganas y el esfuerzo desinteresado; simplemente el disfrute; hoy….. (?).

   Para terminar, otro refrán muy popular (hay muchos refranes con sus antónimos, aunque no creo que alguien pierda el tiempo en buscar los correspondientes  en este caso),…Tanto monta, monta tanto”….., Bandas y Rondallas, Rondallas y Bandas,…… que la Ciudad de la Música, siga en candelero.  

  Pd.-  Ambas rondallas, disponen de escuelas propias para la enseñanza de estos instrumentos a todas las edades. Una buena opción para los interesados.  

   Agradecimiento especial a Miguel Gómez (“El Micalet”) y Vicente Galduf y José L. Gimenez (“Vicente Gimenez”) por la aportación de sus documentos, imprescindibles para este trabajo.

       Gracias y hasta otra.

 Fuentes: -Salvador Seguí-apartado Folclore valenciano de la “Historia de  la Música de     la Comunidad Valenciana”- Edit.Prensa Valenciana-1992

     -Internet. Wiquipedia

     -Documentación expresa de las Rondallas “El Micalet” y “Vicente Gimenez”

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