Cuando la Zarzuela se hizo “grande” en Llíria

La zarzuela siempre ha sido un género de gran tradición en nuestra ciudad. En los principios del siglo pasado, ya había representaciones de este, al que algunos llaman “chico”, (aunque también existe el “grande”). Eran interpretadas por artistas locales, tanto instrumentales como vocales, al abrigo y apoyo de las Bandas desde sus orígenes, y con la colaboración de alguna “figura” importante, invitada al efecto. Para situarnos mejor en esta historia, conozcamos algo más sobre su aparición, desarrollo y otras cosas. Abramos el telón y……!vamos a la zarzuela!.

Parece ser, que el Infante D. Fernando (1609-1641) hermano del Rey Felipe IV, se hizo construir un pabellón de caza, anejo al Palacio de la Zarzuela (se le llamaba así por el gran número de zarzas que había en aquellos parajes), para refugiarse del mal tiempo cuando cazaba. Con el tiempo, este pabellón se amplió, y se daban fiesta y funciones  para distraer a  los invitados, con artistas traídos de Madrid, y debido a esto, se les dio en llamar “las fiestas de la Zarzuela”, y por extensión, se le llamó zarzuela a este tipo obras.

Aunque Lope de Vega escribió textos  con música, parece ser  Calderón de la Barca quien escribió las primeras “zarzuelas”, como “El jardín de Falerina” (1628) de argumento mitológico y música de Juan Risco, “El golfo de las sirenas” o “Celos, aún del aire matan” (1657), estas con música de Juan Hidalgo, arpista de la Capilla Real, aunque desgraciadamente la música ya no existe.

Sobre 1737, “aparecieron” por Madrid los músico italianos, traídos por Felipe V, con el famoso tenor Farinelli, las visitas que nos hizo Rossini,  o el establecimiento de Boccherini en 1769, que “italianizaron” la música española durante más de veinticinco años. Como contrapartida a esta “invasión”, sobre 1790 apareció la “Tonadilla”, una especie de mini-zarzuela de duración corta, (también se dio en llamarle “teatro por horas”, y el teatro Apolo de Madrid, ya desaparecido, fue su máximo exponente con tres o cuatro funciones diarias), con partes habladas y cantadas y algún baile, así como con personajes de la vida real –en lo tocante a los temas amorosos- y las partes cómicas, encomendadas a los “graciosos”.  En Diciembre de 1791, en  la “Gaceta de Madrid” se convocó un concurso para premiar con “25, 20 y 12 doblones”, respectivamente, las tres mejores tonadillas presentadas con la intención de impulsar la música española, totalmente anulada por la extranjera, habiendo quedado reducida a “un conjunto de imitaciones inconexas, sin cuidado, sin carácter, sin novedad, sin gracia y sin gusto”, según palabras de Moratín al ministro Godoy en 1792. Así pues, nos encontramos en el nacimiento del género “chico”, una obra de un solo acto, generalmente  de tema popular con tintes cómicos, en el que sobresale la voz de la tiple, acompañada por actores que cantaban, y la parte graciosa, encomendada a la tiple y el tenor cómicos.

El llamado género  “grande” (una zarzuela con……. más enjundia, aunque  la temática podía ser la misma pero ya con argumentos  más “serios”) estaba formado por dos o tres actos, lo cual daba mayor duración a la obra, y además de la voz de la tiple, también sobresalen las del barítono y la del tenor, y menos a menudo la del bajo, pero todas ya, como voces con un cometido importante.

La inspiración de la zarzuela, recoge la vida real de los personajes de la zona donde está basada la obra. Destacan las del ambiente castizo de Madrid, con “El Barberillo de Lavapiés”, “La Verbena de la Paloma”, “Agua, azucarillos y aguardiente” o “La Revoltosa”; las del alma aragonesa, como “Gigantes y cabezudos” o “Los de Aragón”,  la extremeña “Luisa Fernanda, “La Parranda” de la huerta murciana, el vasco “El Caserío”, etc…etc…etc…..bueno….., la cantidad de compositores y obras conocidas  es inmensa. Desde Ramón Carnicer  (1789-1855) de Tárrega (Lérida), quien trabajo con Rossini, hasta Moreno Torroba, muerto en Madrid en 1982, hay una lista grandísima de autores y obras conocidísimas que no caben en este artículo, pero todos y todas, de un gran valor.

Debemos destacar la “habilidad” de estos compositores: “El barberillo de Lavapiés”, está compuesta por Barbieri, un madrileño, pero “La Verbena de la Paloma”, por un salmantino, Bretón,  y  “La Revoltosa”, por un alicantino de Villena, Chapí : el mismo “Madrid”, pero diferentes procedencias; o un valenciano de Sueca, Serrano, componiendo “Los de Aragón”, el granadino Alonso componiendo el “Canto a Murcia” de la Parranda, o el madrileño Moreno Torroba con el ambiente extremeño de “Luisa Fernanda”.

He dicho antes “habilidad”, pero hay algo más que no se explicar…..me descubro ante esta gente.

Un pequeño inciso….¿cómo estaría la  zarzuela si hubiera sido alemana  o italiana?…….

Bien, después de esta pequeña exposición del donde, cuando y como de la zarzuela, toca ahora hacer una breve mención a las representaciones de este género tan popular  en Lliria.

Como hemos dicho  anteriormente, la afición a la zarzuela, tan española, se inició junto a la actividad de las  Bandas. La  del Clarín, en los locales instalados en el convento de  San Francisco, en un pequeño teatro que dieron en  llamar “El Casinet” (al parecer, también servía para otros menesteres). La de la Unión, se inició en un local alquilado, que habilitaron  para teatro, en el antiguo convento del Remedio (….en un artículo anterior, me parece que dije que la iglesia siempre tenía “un algo” con la música)  En el Clarín, títulos como “Alma de Dios” o “La Reina Mora”,  fueron ofrecidos por aquel entonces con las voces de “Concheta la Garrofina” y José Mª Tomás, conocido como “fill de la ño Ciriaca”.   La Unión, había alquilado  en 1905 al Ayuntamiento, la Casa de “Pósito” que llamaban el teatro del “Poll” (hoy Biblioteca Municipal), donde además de los conciertos se daban zarzuelas y belenes, dirigidos por aquel entonces, por el director y compositor  Miguel Asensi. En 1914, la Unión construye el teatro nuevo al que llaman “el teatret”, donde se continúan las representaciones..

Es a partir de 1919, año en que se estrena “Emmanuel”, del maestro Asensi, (aunque su argumento sacro recoge escenas de la Anunciación, Adoración de los Reyes Magos, etc., su música también contiene  elementos propios de una zarzuela “clásica”, como pueden ser los coros, danzas, jotas con sus coplas o el castizo chotis), cuando sobresale el magnífico Cuadro Artístico que poseía el Clarín.  Entre 1920 y 1941, se representaron títulos como “Agua, azucarillos y aguardiente”, “Gigantes y cabezudos” y otras más. “El Rey que rabió”, obtuvo tal éxito, que  les valió para ser contratados en Sueca  en Junio de 1936. Esta misma zarzuela, -y por las mismas fechas- fue representada por el Cuadro Artístico de la Unión 17 veces en poco más de tres meses, lo que podemos interpretar como…… ¿un signo de “rivalidad”? ……también en esta faceta.

Después de 1939 se representan en el Clarín, “La Dolorosa” y “Los Claveles” de José Serrano, y animados por la calidad del Cuadro Artístico, se emprende el montaje de una de las “grandes”: “Luisa Fernanda”, y que al mismo tiempo, sirvió para el inicio de una época dorada para la zarzuela en Lliria, como  fue la venida del barítono Marcos Redondo a nuestra  ciudad.

 

En este tramo de años, debemos citar a las voces del Cuadro Artístico del Clarín, tanto cantantes como actores, que destacaron en esta actividad, comenzando por el que fue director del Cuadro,  Vicente Martínez Vicentico; la tiple María Verdeguer “la Talana; Salvador Cortés, tenor cómico; Francisco Torres “el fariner”; Asunción Blat, Remedios Arastey, Vicente Cantó, Manuel Rodrigo, etc.

Volviendo a 1941, en el Clarín, (y ya con Marcos Redondo en los papeles principales) se representa “Luisa Fernanda” de Moreno Torroba; en 1942 “La Montería” y “Los Gavilanes”; en 1943 “La del Soto del Parral”; 1944 “El Cantante enmascarado”; en 1949 “La Parranda”, y más tarde “El Cantar del  Arriero”, siendo esta una de sus últimas visitas. Marcos Redondo volvió a cantar en 1962 y 1968, pero ya sin actuar; solo  en forma de recital. La mayoría de los nombrados anteriormente continuaron colaborando  en esta última etapa con el renombrado  barítono.

 

En la Unión, durante estos años también se siguió con estas actividades, sobresaliendo  en 1950 “La Dolorosa” de Serrano, y culminando en 1964 con la representación de “Las Golondrinas”, con la voz de la  figura invitada, el barítono Manuel Ausensi, gran rival de Marcos Redondo en aquella época….(¿podemos añadir lo de la…… “rivalidad”?).

La Unión, también tuvo sus actores y voces destacadas, como  Juana Valle, Marcelino García, Amparo Alcaide, Vicente Cantó (podría ser el mismo  de los dos Cuadros), Pepe Llopis, Vicente Portolés, Carmencita Llatas o Enrique Calvet “el florero”, entre otros.

Hay un gran lapsus en esta actividad (desconozco si ha habido alguna representación esporádica) hasta 1994, en que en un fin de curso de la escuela de la Banda Primitiva, Vicente Barona “El figuero”, -entonces profesor de Conjunto Vocal de la escuela-  montó, con los alumnos de la clase, el espectáculo “En zarzuela viva”, que recogía partes sueltas de las principales  zarzuelas con un gran éxito, que les valió para presentar el espectáculo en las fiestas de San Miguel de ese año y para actuar con este, fuera de nuestra ciudad (Valencia, Castellón). Este grupo, cambiante por los alumnos, también tuvo invitados profesionales en jóvenes voces valencianas y mantuvo esta actividad, incluso, con la  representación de dos zarzuelas “íntegras”, como “El Rey que rabió” (1996) o “El manojo de rosas” (2000), hasta el fallecimiento de Vicente Barona, verdadero promotor de esta época en el Clarín.

Más cercano, ya en 2010, aún se registra una representación de “La Corte del Faraón” (esta vez con una compañía de La Vall d’Uxó para una celebrtación) del maestro Lleó, en el Teatro de la Unión con gran éxito, y estos días, el Clarin ha presentado un espectáculo de Navidad con zarzuela y ópera.

Esta recopilación de datos, muestra la gran actividad que ya existía en ambas sociedades en todos los campos artísticos; ambas poseían los recursos, (sobre todo humanos, porque técnicos y dinero,….. no creo que fueran muy sobrados), la ilusión  y las ganas necesarias para ello. Nombres como Juan de Dios Martínez (“el bastero”), Miguel Mª Falomir, Juan Vte. Más Quiles o Vicente Barona  en el  Clarín, o Miguel Asensi, Juan Collado o  Francisco Porcar por  la Unión, -además de todos los nombrados anteriormente-, son un buen reflejo de  lo que existía por aquel entonces. Es indudable, que sin esa “rivalidad” de bandas, santas, fiestas, barrios,  (a veces llevada a extremos no deseables para la relación humana, y al mismo tiempo, tan propios de su condición), nuestra ciudad no hubiera sido tan conocida por esos lares como ha sido y aún lo es.

zarzuela-unio

Como una “coda” (término musical que se añade para darle más brillantez al final de la obra),  dice Roberto Martín en su  libro, que hay que dedicar un recuerdo a todas las personas (nombradas  y sin nombrar), como tramoyistas, atrezzo, electricistas, “apuntaors”, etc., cuyo trabajo ha sido de una gran importancia (vamos, imprescindible), para el éxito de estas funciones. Valgan estas notas para ello,….y yo añado, (ya que, lógicamente, su trabajo solo se refiere a la Banda Primitiva)…. para todas de los “dos bandos”.

Y  para terminar, una pequeña reflexión..…(me anticipo…..y me “autorespondo” las posibles respuestas)….. ¿sería posible que la “Ciudad de la Música”, con los recursos humanos y técnicos de que dispone, como dos bandas enormes,  dos teatros colosales, dos rondallas importantes, cuadros o grupos de teatro con muchas ganas y fuerza, y -por lo expuesto- una buena afición a lo largo del tiempo, (debo incluir la banda de jubilados y los teatros “dels Jubilats” y el “Carliste”), pudiera tener una temporada anual (un par de zarzuelas al invierno, o al verano, da igual), para recuperar esta actividad?.…lo agradecerían los buenos aficionados, sería un posible atractivo más de la ciudad, ayudaríamos a recuperar este género tan nuestro, y seríamos……..más “Ciudad de la Música”. Ahí dejo  el guante.

 

NOTAS.-  –Agradecimiento especial al buen amigo Paco Rozalén por el envío de sus archivos particulares.

-De las personas citadas en el Cuadro Artístico de la Unión Musical, siento no disponer de ninguna fotografía; a quienes los recuerden en su mente, estoy seguro que no les hace ninguna falta. Hay una buena huella en su interior.

 

Gracias y hasta otra.

 

Fuentes: -Roberto Martín- “Historia músico-social de la Banda Primitiva”

-Roberto Martín- “Una calle para una voz”- libro fiestas San Miguel 1997

-Luis Sagi Vela- tema de zarzuela en “Los grandes temas de  la Música”-Salvat

-Paco Rozalén “Dossier histórico de la  Unión Musical”

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here